Foto de Cortesia

El sonido de un martillo perforador es música para los oídos de Cecilia Luna.

Por los últimos 18 años, la residente de Arleta ha visto como la banqueta frente a su casa en la cuadra 14000 de la calle Hoyt, cerca de la secundaria Arleta, se resquebraja, levanta y se ladea, y aparece casi impasable. Parte del problema es un enorme árbol cuyas raíces continúan esparciéndose bajo la tierra, algo que podría afectar la plomería de su casa y las tuberías del desagüe.

“Una señora me dijo que me iba a demandar si se caía (en la banqueta)”, relató Luna. “Yo le dije que no era mi culpa”.

“A los muchachos en patinetas les gusta. Lo usan como rampa. Ellos no ven el peligro”, agregó.

Este lunes 7 de Diciembre, los trabajadores de la construcción empezaron a remover la acera frente a la casa de Luna, como parte de un esfuerzo impulsado por la Concejal del Distrito 6 de Los Angeles, Nury Martínez, para resolver un problema que ha ido creciendo por varias décadas sin solución.

La banqueta de la casa de Luna es una de 100 aceras en el Distrito de Martínez que han sido identificadas como las mas problemáticas. Están por todo su Distrito: Lake Balboa, Panorama City, Sun Valley y Van Nuys. Las reparaciones se realizan gracias a $700,000 provenientes del estado y fondos del Community Development Block Grants. Los propietarios de las casas no tendrán que pagar un centavo.

“No recuerdo la última vez que vi a alguien arreglando las banquetas”, dijo Martínez durante una conferencia de prensa frente a la acera en Arleta el lunes por la mañana.

“Estos árboles crecidos se han tomado las aceras. Son bellos árboles, pero están destruyendo las banquetas de nuestros vecindarios”,  dijo la Concejal, indicando que desde que tomó el cargo hace dos años, la reparación de banquetas ha sido una de sus prioridades, pero no había podido hacerlo por falta de dinero.

En este esfuerzo ayuda Los Angeles Neighborhood Initiative (LANI), una agencia no lucrativa que revitaliza vecindarios. Ellos ayudaron a agilizar el proceso, conseguir los permisos y fondos y administrar los proyectos de reparación.

Veronica Hahni, Directora Ejecutiva de LANI, dijo que esperan que para finales de Febrero hayan reparado 60 de esas 100 banquetas — cerca de 6,000 pies de aceras. Luego empezarán con el resto.

“Las banquetas con grietas y severamente dañadas no sólo impiden la mobilidad, también influencian el sentido de orgullo del vecindario. Las condiciones degradadas afectan la seguridad física así como las percepciones de su vecindario”, dijo Hahni.

Añadió que este es un problema para los residentes.

“No pueden andar en silla de ruedas y tienen problemas de plomería”, dijo Hahni.

UN PROBLEMA CRECIENTE

Las reparaciones iniciadas por el programa impulsado por Martínez es apenas una gotita en una enorme cubeta.

La Ciudad de Los Angeles tiene 10,750 millas de aceras públicas y cerca del 40% (4,600 millas) necesita algún tipo de reparación.

A principios de los años 70, la Ciudad decidió asumir responsabilidad por la reparación de las aceras. Antes de eso, eran los dueños de casas los que debían hacer las reparaciones.

Desde entonces, el problema creció hasta el punto que el año pasado, Los Angeles llegó a un acuerdo en una enorme demanda colectiva presentada en favor de los 250,000 residentes de la ciudad incapacitados que argumentaron que las banquetas rotas o averiadas iban en contra de sus derechos, en base a la Ley de Americanos con Discapacidades (ACT), para moverse libremente en la ciudad.

Como parte del acuerdo, la Ciudad acordó destinar $31 millones al año por las próximas tres décadas para reparar las banquetas.

Inicialmente, el dinero irá a instalar rampas en las curvas y reparar las banquetas adyacentes a terrenos municipales, seguido por aquellas en las calles principales. Con el tiempo, también se arreglarán las banquetas en las calles residenciales, pero podrían pasar años antes de que esas zonas vean reparaciones.

Luna dijo que llamó la Ciudad en numerosas ocasiones por el problema de la banqueta afuera de su casa, sin tener ningún resultado.

Es por eso que le complació cuando recibió una carta de la oficina de Nury Martínez informándole de que la banqueta de su casa estaba entre las prioridades para reparar.

“Me sentí muy bien de que esto iba a ser resuelto”, dijo Luna.

Como en el caso de la acera de Luna, algunos árboles serán podados o removidos para poder arreglar la banqueta.

Esto es para asegurarse de que las raíces de los árboles no continúan dañando las aceras reparadas. Pero esos árboles que sean removidos, serán reemplazados con otros.