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Con cánticos de “Move our Schools, Protect our Kids” (Muevan nuestras escuelas, protejan a nuestros hijos”, decenas de padres y sus niños pidieron la semana pasada que el Distrito Escolar Unificado de Los Angeles (LAUSD) saque a sus hijos de una escuela en Porter Ranch donde ellos dicen que están expuestos a un ambiente tóxico por la fuga de gas que ha sido un problema en esa zona por más de un mes.

“Amamos nuestra comunidad. Nos tomó tres años movernos aquí y ahora tenemos que irnos”, dijo Anny Kim.

Ella indicó que le encanta la escuela primaria Castlebay Lane en Porter Ranch, donde sus hijos asistieron hasta la semana pasada, pero le preocupa la salud de los menores.

Es por eso que no puede detener las lágrimas al mencionar que tuvo que mudarse a un hotel en Marina del Rey hace unos días, después que la Compañía de Gas del Sur de California le aprobó fondos de relocación. Esa empresa es la dueña de un pozo de gas natural en el área de Aliso Canyon, ubicada en las colinas detrás de Porter Ranch y que ha estado emanando un olor que los residentes de la comunidad del noroeste del Valle de San Fernando dice los hace sentir mal.

“Mi hijo respiraba con dificultad y eso se le quitó cuando nos movimos a Marina del Rey”, dijo Kim.

Por varias semanas, dijo ella, sus dos hijos, Mattew, de 9 años y Davis de 7, se habían quejado de náuseas y dolores de cabeza.

“Los niños no sufren de dolores de cabeza o migrañas”, dijo Kim. “El olor del gas nos enferma”.

Kim y varias otras madres se tomaron la esquina de la avenida Tampa y el bulevar Rinaldi la mañana del viernes 11 de Diciembre para pedirle al LAUSD que cierre la escuela Castlebay Lane y mueva a sus niños a otro plantel donde no estén afectados por el mal olor.

“La relocación es un problema, pero estamos dispuestos a hacer ese sacrificio”, dijo Dee Ann Abernathy, madre de una estudiante de la escuela.

Southern California Gas Company ha dicho que el olor se debe a un aditivo en el pozo, precisamente para ayudar a detectar una fuga, y que esto no tiene ningún problema para la salud.

Y aunque la Compañía inicialmente dijo que resolver el problema tomaría unos días, ahora advierte que podría tomar varios meses.

Sin embargo, la semana pasada, autoridades de salud pública del Condado de Los Angeles, dijeron que la exposición prolongada a químicos que contiene el gas natural que se fuga de las colinas detrás de Porter Ranch sí puede causar efectos a la salud a largo tiempo. También indicaron que los niveles de exposición que se han registrado hasta la fecha en la zona no suponen un riesgo a la salud a largo plazo.

La empresa aprobó ya cientos de pedidos de familias que piden que ellos cubran su estadía en hotel y otros lugares alejados de Porter Ranch, mientras se efectúan las reparaciones.

La familia de Abernathy es una de las que se ha mudado fuera de la zona.

Ella vive actualmente en un hotel en Simi Valley decidió sacar a sus hijos de la escuela en Porter Ranch.

“Mis hijos van a terminar el año en una escuela de Simi Valley”, explicó.

Su hija Natalie, de 6 años, se había quejado de alergias, vómitos, dolores de cabeza y de estómago desde principios de Noviembre, dijo.

“La llevé a nuestro doctor y él estuvo de acuerdo en que esto es probablemente el resultado de la fuga de gas”, dijo Abernathy.    

Añadió que varios padres ya sacaron a sus hijos de la escuela.

El LAUSD ha colocado filtros de aire en los salones de clase, pero para Abernathy, “eso es una curita, no una solución”.

El Distrito Escolar creó una encuesta en la Internet para preguntarle a los padres lo que piensan que se debe hacer. Pero advirtieron que si cierran la escuela, los niños no podrán regresar ahí hasta el próximo año escolar.

PROHÍBEN LOS VUELOS BAJOS

La protesta se realizó un día después que la Administración Federal de Aviación impuso una restricción temporal a los vuelos bajos en el área de Porter Ranch por temor a que las aeronaves creen incendios en la fuga de gas.

La restricción temporal cubre un radio de media milla alrededor del pozo y no permite vuelos a una altitud menor a los 2,000 pies de altura. Según la FAA, la prohibición estará vigente hasta el 8 de Marzo de 2016.

No se permite a pilotos operar aviones debajo de esa altitud. La única excepción son vuelos bajo la dirección del Departamento de Bomberos del Condado de Los Angeles, indicó el FAA.

De acuerdo con un comunicado por parte de la Compañía de Gas, el área restringida de vuelos se debe “al interés de los medios de comunicación en la zona, y por una abundancia de precaución”.

“Esto es para minimizar el riesgo a trabajadores en el lugar que podrían distraerse por aviones que vuelen demasiado bajo en el área. No hay necesidad de evacuar”, lee el comunicado.

Sin embargo, el FAA indicó que la orden se pidió “por preocupaciones de que las emanaciones de la fuga de gas puedan prenderse en el aire”.

El Concejal de la Ciudad de Los Angeles, Mitchell Englander, cuyo distrito cubre el área de Porter Ranch y quien se presentó en la protesta de los padres, los animó a seguir luchando.

“El FAA, cuando ponen algo así, es algo serio”, dijo Englander. “SoCal Gas nos ha fallado miserablemente”.