Fotos Cortesia de KNBC

 

LOS ANGELES (CNS) — El líder de Manny’s Delivery Service, una red de distribución de heroína y cocaína a través de órdenes por teléfono que por años operó en el Valle de San Fernando, se declaró culpable de cargos federales de distribución de drogas.

Sigifredo Gurrola “El Don” Barrientos, de 41 años y residente de Sylmar, se declaró culpable el lunes 30 de Abril de un cargo de delito grave para conspirar para distribuir y poseer sustancias controladas con la intención de distribuir.

Debido a que ya antes fue convicto de un delito de distribución de drogas en la Corte Superior, Barrientos ahora enfrenta una condena de al menos 20 años en prisión federal cuando sea sentenciado el 29 de Octubre, indicó la Fiscalía.

Barrientos fue uno de 14 personas acusadas en Diciembre de ser parte de Manny’s, que operaba en Van Nuys desde al menos 2013 y que fue clausurado en Diciembre pasado.

Como líder de esta red, Barrientos supervisaba el movimiento de narcóticos y una flota de autos utilizados para la distribución rápida de heroína que clientes ordenaban por teléfono, según la Oficina del Fiscal de Estados Unidos.

Barrientos compraba cantidades de drogas al por mayor, administraba empleados, libros de contabilidad de ventas, arreglaba el almacenamiento y transporte de narcóticos, y mantuvo una flota de vehículos de reparto, dijo la Abogada Asistente de los Estados Unidos, Anne Carly Palmer.

El mes pasado, el supervisor de esta red — Adrian “Toro” Muñoz-García, fue descrito en los documentos de la corte como “mano derecha” de Barrientos — junto con un conductor de entrega calificado como un participante de bajo nivel en el esquema se declararon culpables de un cargo de conspiración.

La organización de Manny utilizaba un número de conductores que entregaban las drogas – y recibían el pago de los clientes – durante las horas de trabajo, utilizando vehículos que contenían compartimentos ocultos. Los conductores operaban bajo la dirección de los despachadores, que retransmitan pedidos y ubicaciones de los clientes.

Mientras que el servicio vendió pequeñas cantidades a los clientes del teléfono, los conspiradores vendían cantidades más grandes a otros distribuidores como parte de una red de drogas de alto volumen, describieron los fiscales en documentos de la corte.

Durante un período de dos meses que comenzó a finales de agosto, los miembros de la red obtuvieron cantidades de varias libras de heroína de alquitrán negro de México y movieron cientos de miles de dólares en efectivo, de acuerdo con las conversaciones secretamente registradas incluidas en la acusación. Los narcóticos fueron almacenados en una casa, y pequeñas cantidades de drogas fueron empacadas y enviadas a los adictos de Van Nuys.

Las autoridades incautaron cerca de 14 libras de heroína, más de una libra de cocaína y una cantidad significativa de dinero durante el operativo que tuvo lugar en diciembre pasado, dijeron los fiscales federales.