Con el ciclo escolar ya en marcha, algunos padres hispanohablantes y bilingües podrían temer que sus hijos pierdan el “idioma del hogar” al interactuar con sus compañeros y participar en las lecciones escolares solo en inglés.
Aunque el contexto político actual no apoya el bilingüismo ni la educación multilingüe —el presidente Donald Trump emitió una orden ejecutiva que declara el inglés como el idioma nacional oficial y ha propuesto recortar fondos para los programas de estudiantes de inglés, entre otras acciones—, según un estudio de 2025 de The Century Foundation, el 95% de las familias que no hablan inglés y el 55% de las que sí hablan inglés consideran que es importante que sus hijos crezcan hablando más de un idioma.
Diego Roman, profesor asociado de educación bilingüe y bicultural en la Universidad de Wisconsin-Madison, dijo que existen numerosas ventajas a largo plazo de ser bilingüe o multilingüe, como mayores oportunidades de carrera y mantener los vínculos culturales. También hay beneficios cognitivos: mejor enfoque y capacidad para hacer multitareas; memoria más sólida y mejores habilidades para resolver problemas; y la investigación muestra que el multilingüismo retrasa el inicio de la demencia, señaló Roman.
Los padres y cuidadores que quieran fomentar que su hijo sea bilingüe pueden hacer varias cosas para ayudar a impulsar su aprendizaje y conservar el idioma, explicó Roman, al señalar que es útil comprender las principales formas en que los niños adquieren dos lenguas diferentes mientras crecen.
“Hay dos tipos de bilingües o multilingües”, dijo. “El primero es el bilingüismo simultáneo: son niños que nacen en familias que hablan más de un idioma. Estos niños empiezan a aprender más de un idioma desde el nacimiento, y el segundo … se llama bilingüismo secuencial, siendo las personas que aprenden un idioma [primero] y luego … otro”.
Los estudios sobre adquisición del lenguaje “han informado el currículo [de] los programas de inmersión dual”, que permiten a los estudiantes aprender materias regulares de la escuela en dos idiomas diferentes —inglés y un idioma asociado, como español, mandarín, japonés, francés o alemán. Hay escuelas públicas y privadas que ofrecen instrucción de inmersión dual, incluidas escuelas del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles en el Valle de San Fernando, como Gridley-Montañez Dual Language Academy y Vista del Valle Dual Language Academy, en la ciudad de San Fernando.
Si bien este tipo de escuelas ofrecen una base ideal para cultivar el bilingüismo, pueden ser difíciles de ingresar debido a que hay cupos limitados en estos programas que cada vez son más populares, dijo Roman. Pero los padres aún pueden apoyar el desarrollo bilingüe de sus hijos, empezando en casa.
“Lo más importante que pueden hacer los padres y cuidadores es simplemente … usar su idioma [en la] casa con sus hijos”, dijo Roman. Sugiere lo mismo a sus estudiantes: sin importar su origen o herencia lingüística, ya sea español, alemán o cualquier otro idioma. “Habla con tus padres … y trata de mantenerlo en casa. … Cualquier idioma se puede apoyar en el hogar”.
Además, los padres pueden identificar actividades que sus hijos disfrutan —encuentros sociales divertidos, ver programas o películas, o visitar páginas web aptas para niños— que estén presentadas en el idioma de herencia de su familia o que muestren a niños de su edad comunicándose en ese idioma específico.
De todos modos, los niños bilingües pueden empezar a “perder” su español u otro idioma del hogar cuando comienzan la escuela en un entorno tradicional donde predomina el inglés, porque el inglés se vuelve el idioma requerido para aprender y el cerebro joven se adapta al idioma que más escucha durante el día. Muchos niños también se ven influidos por la presión de sus compañeros para encajar con sus compañeros que hablan inglés.
Como padre, Roman reconoció que ha visto esto de primera mano. Su hijo nació en California y luego vivieron en Texas —dos estados con grandes comunidades latinas, donde “era más fácil para nosotros encontrar familias con niños de la edad de mi hijo, para que todos pudiéramos interactuar en inglés y en español”, recordó—. Su hijo también asistió a escuelas bilingües en ambos estados.
“Pero cuando nos mudamos a Wisconsin, el número de escuelas bilingües [disminuyó]”, dijo Roman, al señalar que su hijo actualmente asiste a una escuela con un plan de estudios académico solo en inglés. “Así que tiene menos oportunidades para usar su español en contextos académicos”.
Cuando los estudiantes no tienen la opción de asistir a una escuela de doble idioma o bilingüe, “eso crea más trabajo para la familia o los cuidadores al tener que encontrar o crear [diferentes formas] en las que su [idioma de herencia] —en el caso de mi hijo, español— se use más allá de las interacciones solo familiares”, dijo.
Para lograrlo, Roman dijo que encuentra libros en español de Ecuador para leerlos juntos y también ve programas de ciencias en español de Latinoamérica. La meta es encontrar oportunidades para que su hijo “continúe usando su español de manera académica”.
Algunos padres podrían preocuparse de que criar a un niño para que hable dos idiomas lo atrase académicamente, pero Roman enfatizó que no es así. Al inicio, cuando un niño aprende un segundo idioma, puede parecer que hay un retraso porque el estudiante no muestra toda su comprensión de ciertas materias escolares, especialmente si solo se le evalúa en inglés.
“Cualquiera de nosotros, si estuviéramos … adquiriendo otro idioma y nos evaluaran en ese [nuevo] idioma, no podríamos mostrar todo nuestro conocimiento y habilidades”, explicó Roman. “Así que a veces cuando los padres y maestros se preocupan, la mayoría de las veces es porque las pruebas y evaluaciones se … hacen en inglés cuando el niño, por ejemplo, [principalmente] habla español en casa.
“Hemos visto estudios que han demostrado que cuando los niños son evaluados en su [idioma del hogar] … entonces este tipo de brecha en lo académico [se] elimina por completo”, agregó, al mostrar que no hay una diferencia real en el desempeño académico. De hecho, añadió, algunos estudios indican que los estudiantes multilingües se desempeñan mejor con el tiempo cuando ambos idiomas se usan para la instrucción y las evaluaciones.
La conclusión, subrayó Roman, es que “ser multilingüe es beneficioso y hermoso”.
“Vivimos en un país enorme en Estados Unidos, en el que el inglés es el idioma principal que se usa”, dijo; pero, señaló, ser monolingüe en realidad “es inusual” y en gran medida no es la norma en otros lugares.
“Si vamos a Europa, hay tantos idiomas diferentes [hablados] en regiones muy pequeñas”, señaló Roman, quien cree que ser multilingüe es “la configuración común por defecto” en nuestro mundo.
“Me encanta conversar con personas que hablan más de un idioma”, continuó. “Me fascina cómo nos comunicamos sobre las ideas y conectamos con otras personas usando el lenguaje. … Para mí, la fascinación de cómo lo hacemos los seres humanos es asombrosa”.

