Este periódico, San Fernando Valley Sun/el Sol, ha decidido apoyar la campaña a favor del “No” a la Propuesta 44.
En 1973, con el apoyo de líderes cívicos locales, el centro de salud original San Fernando Health Center abrió sus puertas, haciendo realidad una visión de construir un sistema de salud diseñado en torno a las necesidades de esta comunidad. Más de 50 años después, esa clínica se ha convertido en Northeast Valley Health Corporation, que ahora opera más de una docena de centros de salud en los valles de San Fernando y Santa Clarita, atendiendo a más de 80,000 pacientes al año. La atención se ofrece mediante una escala de tarifas ajustadas según los ingresos del paciente, y las clínicas aceptan Medi-Cal, Covered CA y My Health LA, un programa creado específicamente para residentes del Condado de Los Ángeles que no cuentan con otras opciones de seguro médico. NEVHC también opera clínicas escolares, incluyendo una en la propia Preparatoria San Fernando.
Para una ciudad donde una parte considerable de las familias vive por debajo de la línea de pobreza, lo cual es uno de los predictores más fuertes de mala salud, este tipo de atención accesible y al alcance del bolsillo es esencial. A menudo es la diferencia entre que una familia reciba atención médica o se quede sin ella por completo. La Proposición 44, una medida estatal en la boleta de noviembre, pondría ese modelo en un verdadero riesgo financiero. Este medio hace un llamado a votar no.
La Proposición 44 exige que las clínicas comunitarias de salud sin fines de lucro destinen el 90 por ciento de su presupuesto a lo que el gobierno federal llama “atención directa al paciente,” con multas financieras para las que no lo cumplan. Pero no existe una definición establecida para este término. En su lugar, la medida encarga al Fiscal General del Estado que defina este término, usando una metodología basada en declaraciones fiscales del IRS, un sistema diseñado para rastrear cómo las organizaciones sin fines de lucro reportan sus gastos para fines fiscales, no para decidir qué cuenta como atención que realmente beneficia a los pacientes.
¿Qué podría no contar como “atención directa al paciente”? Un gestor de casos que dedica una tarde a ayudar a un inmigrante a inscribirse en Medi-Cal sin temor a poner en riesgo a su familia. Un recepcionista que traduce un formulario al español para que un padre entienda exactamente lo que está firmando. Un miembro del personal que coordina el transporte de un paciente sin auto para que pueda llegar a una cita de seguimiento. Bajo esta medida, estos servicios podrían no contar para la meta mínima que las clínicas están obligadas a alcanzar.
Las clínicas con mayor probabilidad de ser penalizadas son precisamente las que hacen el trabajo más difícil y necesario: construir relaciones de confianza con familias que tienen todas las razones para desconfiar de las instituciones. Perder esa confianza ya construida no es algo que la fórmula del Fiscal General pueda medir, pero se refleja en quien deja de asistir a la clínica.
La ley federal ya exige que las clínicas comunitarias de salud sin fines de lucro incluyan una mayoría de pacientes en sus juntas directivas, garantizando representación y rendición de cuentas ante la comunidad a la que sirven. La Proposición 44 no se basa en ese modelo de gobernanza, sino que compite con él, añadiendo una nueva capa de riesgo financiero que no tiene nada que ver con qué tan bien se administra una clínica.
Esta medida ha generado oposición de todos los sectores, médicos, maestros, grupos empresariales y ambos partidos políticos principales, incluyendo la Asociación Médica de California, la Asociación de Maestros de California y tanto el Partido Demócrata como el Partido Republicano del estado. Centros de salud comunitarios locales, incluyendo Northeast Valley Health Corporation y San Fernando Community Health Center, también se oponen a la medida.
La confianza entre esta comunidad y sus clínicas no se construyó de la noche a la mañana, y no debería ponerse en riesgo por una medida que ni siquiera puede definir lo que les está pidiendo a las clínicas que hagan. Vote No en la Proposición 44.

