Por Robert Gutiérrez, presidente de la Asociación de Contribuyentes de California
Los californianos ya pagan algunos de los impuestos sobre los ingresos más altos del país. La Proposición 42 busca proteger el dinero que han ahorrado para su jubilación y evitar que los políticos le impongan un nuevo impuesto sobre esos fondos, incluso de manera retroactiva. Por eso, los bomberos, los trabajadores, las personas de la tercera edad y las pequeñas empresas apoyan la medida e instan a los votantes a votar sí.
Aproximadamente el 80 por ciento de los californianos tiene algún tipo de ahorro para la jubilación. Estos fondos representan décadas de trabajo, planificación y sacrificio. La Proposición 42 busca proteger cuentas como los planes 401(k), las cuentas individuales de jubilación (IRA), las pensiones y las cuentas de ahorro personales frente a nuevos impuestos.
El principio es sencillo: las personas ya pagaron impuestos sobre el dinero que ganaron. No deberían tener que pagar impuestos nuevamente sobre esos mismos ingresos simplemente porque los reservaron para su futuro.
Sin embargo, la Constitución de California actualmente permite que los políticos y los grupos de intereses especiales impulsen nuevos impuestos sobre las cuentas de jubilación, los ahorros de toda una vida y otros bienes personales. La Proposición 42 cerraría esa laguna legal mediante una protección constitucional que limite esa posibilidad y prohíba los impuestos retroactivos sobre estos activos.
La posibilidad de volver a gravar los ahorros personales y para la jubilación ha surgido repetidamente en Sacramento. Aunque estas propuestas no siempre se convierten en ley, su recurrencia genera incertidumbre entre quienes han dedicado décadas a prepararse para su retiro.
El riesgo es especialmente preocupante cuando el estado enfrenta déficits presupuestarios. Los ahorros para la jubilación pueden parecer una fuente tentadora de ingresos para los legisladores, pero ese dinero no se acumula de la noche a la mañana. Se construye durante décadas, con la expectativa de que las reglas no cambien después de haber ahorrado.
Pensemos en los trabajadores como los bomberos que han contribuido durante 30 años al fondo de su jubilación, o en el pequeño empresario que ahorró depósito tras depósito para garantizar estabilidad financiera en su vejez, o en la persona mayor que depende de sus ahorros para cubrir sus gastos. Un nuevo impuesto podría afectar directamente los recursos con los que estas personas cuentan para vivir durante su retiro.
Cambiar las reglas después de que las personas hayan ahorrado castiga a quienes planificaron responsablemente su futuro. También socava la confianza en un sistema que debe ofrecer estabilidad a las familias trabajadoras.
La Proposición 42 busca establecer esa protección y evitar que futuras decisiones políticas pongan en riesgo los ahorros que los californianos ya han acumulado.
Usted trabajó por ese dinero. Usted pagó sus impuestos. Usted lo ahorró para su futuro.
Vote sí a la Proposición 42 para proteger sus ahorros y evitar que los graven nuevamente.




