Por Matthew Stone
Considerando la amplia cobertura del San Fernando Valley Sun/el Sol sobre el Aeropuerto Whiteman recientemente, es oportuno y necesario aportar un contexto más amplio.
Solo unas horas después del percance del 20 de abril, detractores declarados de Whiteman, incluida la concejala de la Ciudad de Los Ángeles Mónica Rodríguez, así como líderes de organizaciones sin fines de lucro, Verónica Padilla-Campos de Pacoima Beautiful y Roberto Barragán de ICON CDC, comenzaron a propagar políticas anti-aeropuerto. Indignados, los angelinos reaccionaron con disgusto ante estos intentos de politizar el tema.
En redes sociales, estos llamados a cerrar Whiteman fueron ampliamente rechazados por los angelinos. Los comentarios públicos respaldaron a Whiteman y ridiculizaron a Rodríguez por un supuesto “demagogia” oportunista, y muchos se burlaron de su postura, comparándola con el cierre de carreteras por accidentes de tráfico. La fijación de Rodríguez con Whiteman, que ha persistido durante años, enfurece a muchos residentes cuando problemas como la delincuencia, vehículos peligrosos y alumbrado público deficiente siguen sin resolverse en su distrito.
Los angelinos comunes reconocieron rápidamente este percance como un accidente y expresaron buenos deseos al piloto que se está recuperando – la única persona involucrad – y agradecieron a sus rescatistas.
Después de presenciar catástrofes de incendios regionales en Pacific Palisades y Altadena, los angelinos entienden cómo aeropuertos locales como Whiteman sirven como infraestructura crítica que mantiene a sus familias y vecindarios seguros.
Por su parte, Whiteman ha sido calificado como “vital” para salvar Sylmar durante el incendio Hurst del año pasado – algo que Mónica Rodríguez se niega a reconocer. Del mismo modo, el 20 de abril, un incendio junto a la autopista interestatal 210 fue respondido rápidamente por unidades que operaban en un despliegue de rutina desde Whiteman – el tipo de respuesta rápida que un cierre del aeropuerto eliminaría.
Críticos de Whiteman se Oponen a Mejoras de Seguridad
Las políticas anti-Whiteman no solo amenazan las capacidades de respuesta ante emergencias e la infraestructura de Los Ángeles, sino que ya han socavado los esfuerzos por hacer que el Aeropuerto Whiteman sea más seguro para todos.
La historia muestra que muchos detractores de Whiteman que hoy critican su seguridad también han impedido protecciones de sentido común para los angelinos y siguen haciéndolo.
En 2011, Pacoima Beautiful ayudó a derrotar una propuesta detallada para zonas de seguridad de la pista. Tras un choque fatal en la ubicación propuesta de estas zonas, Padilla-Campos presumió que la oposición de 2011 fue la “campaña más fácil que Pacoima Beautiful haya hecho”.
En 2023, Padilla-Campos y otros designados por Rodríguez en el comité asesor comunitario de Whiteman presionaron al condado de Los Ángeles para cerrar el aeropuerto y para negarse a recibir fondos de la Administración Federal de Aviación (FAA). La supervisora del Condado, Lindsey Horvath, cumplió al negar fondos de la FAA, inhibiendo reparaciones, mejoras y esfuerzos de mitigación para vecinos y residentes.
Aunque The New York Times la citó como deseosa de reemplazar líneas eléctricas aéreas locales por equipo subterráneo en respuesta a los devastadores incendios de 2025, Rodríguez ahora descarta la idea.
La larga historia de Rodríguez y Pacoima Beautiful obstructando repetidamente los intentos de mejorar la seguridad de Whiteman, establece un patrón de mala fe: “mejorar la seguridad” es meramente un punto de conversación para ellos, no una aspiración genuina.
¿Un Futuro para Whiteman?
La cobertura previa de la política de Whiteman ha discutido las “preocupaciones de los angelinos de que se están negociando acuerdos a puerta cerrada”.
En 2025, el ICONCDC elaboró un estudio en el que se proponían diversos proyectos urbanísticos en los terrenos del aeropuerto, que se basaba en gran medida en las aportaciones de expertos del sector y animaba a sus destinatarios a “imaginar” unos resultados previstos altamente especulativos. Este estudio parte de premisas erróneas sobre Whiteman y pasa por alto por completo la importancia del aeropuerto para las infraestructuras locales y la respuesta ante emergencias.
El encuadre del estudio —centrado en las visiones de los desarrolladores para el futuro, en lugar de las de la comunidad en general— da a los angelinos aún más motivos para temer que se les esté ignorando.
Asimismo, datos públicos de LinkedIn listan a Sylvia DeLuna-Barragan, esposa de Roberto Barragán, como contadora de ICONCDC así como de Pacoima Beautiful y otras dos ONG asociadas con Mónica Rodríguez y Luz Rivas; este registro probablemente avivará el interés de los residentes.
Los detractores de Whiteman han dado a los angelinos más que suficientes razones para desconfiar de sus motivos e intenciones.
Matthew Stone es nativo de Los Ángeles y piloto con licencia no comercial, sin afiliación profesional o institucional con el Aeropuerto Whiteman.


