Solucionan los problemas — El wide receiver Sean Onwaualu y el mariscal de campo Ramon Johnson determinarán el éxito de la temporada 2014 de Granada Hills.

 

El equipo salió suduroso al final del primer encuentro de la temporada disputado por Granada Hills, dejando al entrenador Tim Frost con un solo pensamiento.

“Tenemos mucho trabajo por hacer”.

No solo era el reflejo del marcador– 45-17 a favor del equipo visitante Golden Valley. También se tratada del desempeño de las dos horas del encuentro que Frost y su equipo de entrenadores vieron y luego repasaron al ver el vídeo del encuentro.

Es un recordatorio de lo que se necesita para hacer una transición exitosa luego de un cambio abrupto de entrenadores. Los Highlanders, que casi alcanzaron el juego de campeonato de la División II de la City Section el año pasado, ahora tenían que aprender un nuevo sistema con un nuevo equipo de entrenadores, y forjar nuevos niveles de confianza para sí mismos y estos nuevos dirigentes.

Para jugadores de último año como el mariscal de campo Ramon Johnson y el wide receiver Sean Onwaulu, el camino que siguen ahora no es del todo fácil.

“La forma de entrenar es sumamente diferente. Ellos cambiaron todo el esquema…todo”, dijo Johnson, de 17 años, que lanzó para 2,397 yardas y 26 touchdowns (en contra de tres intercepciones) la temporada pasad. “Ha sido muy difícil para mi, como ir a otro equipo. Tienes que ajustarte a un nuevo sistema que no es igual al anterior, y empezar de nuevo”.

Onwaulu, de 17 años, solo tuvo 12 recepciones el año pasado mientras espera su turno detrás de Bryson Bowman y Ryan Willmore, los dos receptores principales. Él también intenta acomodarse al nuevo sistema.

“Te mueve un poco el piso”, dijo Onwaulu. “Entras a tu último año con el mismo entrenador que has tenido–ya conoces el libro de jugadas de revés y derecho–vas y estás listos para seguir. Y de repente llega un nuevo entrenador. Debes aprender un nuevo esquema y todo eso. Hay ciertos dolores de cabeza que debes enfrentar”.

Frost ciertamente quiere la buena fortuna de jugadores como Johnson y Onwaulu. Pero también quiere establecer quién es él y su visión del programa, mientras establece su equipo de entrenadores, y continúa desarrollando una cultura triunfadora en Granada Hills.

Es como estar balanceando un montón de sierras eléctricas.

“Es un poco difícil”, dijo Frost. “Tenemso un nuevo equipo, una nueva ofensiva. Es muy simple, pero a veces nuestros chicos quieren analizarlo de más. Si hacemos lo que se supone que debemos, ‘salir y tomar este ángulo’, funciona. Y a veces [los entrenadores se ponen] ‘bueno, el año pasado hicimos esto’ con los chicos. Y no pretendo faltarle el respeto a Billy [Para] en absoluto. Pero le digo a los chicos ‘no lo vamos a hacer de esa misma manera, es de esta manera'”.

Frost ha estado en Granada Hills por 10 años y era entrenador del equipo de atletismo. Dijo que su primera vez como entrenador de football fue en 1988, y su último partido como entrenador asistente fue hace seis años.

Cuando primero le ofrecieron reemplazar a Para, quien dejó el cargo en Marzo, Frost dijo que no. Pero cuando se le preguntó otra vez, tomó el cargo el 1 de Abril.

“Siempre he amado ser entrenador de football; y siempre quise regresar”, dijo Frost. “Cuando me preguntaron de nuevo, pensé que nunca más tendría la oportunidad otra vez de involucrarme en algo como esto. Creo que tengo algunas ideas, y quería otra oportunidad”.

El año pasado, los Highlanders tuvieron marca de 1-4 en partidos fuera de liga (incluyendo una derrota sin jugar ante Canoga Park), pero terminaron compartiendo el título de la Liga West Valley con Birmingham. Y por virtud de haber derrotado a Birmingham, Granada Hills terminó obteniendo el segundo sitio en los playoffs de la División II de la City Section.

Granada Hills ganó su primer partido de playoff y parecía encaminado a enfrentar a San Fernando en la final por la División II. Pero South Gate terminó con ese sueño con una victoria de 26-24.

 “Solo quedamos un poco cortos”, dijo Johnson. “Nos habíamos visto bien la mayor parte del partido. Intentamos y es difícil de explicar. Solo quedamos cortos, es todo lo que puedo decir”.

 Un partido no decide toda una temporada. Pero puede marcar la dirección que tome la temporada. El partido del 5 de septiembre contra Canoga Park – que le ganó a Taft en el juego de apertura – puede proveer claridad para Granada Hills.

 “Honestamente, necesitamos intentar más fuerte”, dijo Onwaulu. “No podemos darnos por vencidos tan rápido, y tenemos que probar desde el primer hasta el último cuarto”.

 “Todavía creo que podemos tener una buena temporada”, agregó Johnson. “Necesitamos seguir trabajando, seguir practicando. El año pasado me sentía igual. Caímos un poco al principio de la temporada, pero luego empezamos a subir. Y creo que podemos hacer lo mismo este año”.

 Ese es el tipo de actitud que Frost quiere de todos sus jugadores.

 “Quiero que seamos competitivos en cualquier momento que estemos en la cancha”, dijo. “No quiero que este equipo piense que ‘tenemos que hacer esto contra este equipo, y esto contra este otro equipo’. Sin importar quién tengamos enfrente, tenemos que  hacer lo mejor”