M. Terry / El Sol

Lideran el grupo -- (izq. - der.) Oscar García, Kai Gómez y Anthony Robles están entre los estudiantes de último año que esperan llevar a San Fernando a otro campeonato de beisbol. 

 

Luego de una temporada de altibajos el año pasado, que los regresó a la Tierra después de ganar el título de la División 1 de Los Angeles City Section, el entrenador de San Fernando, Armando Gómez, se apresta para un nuevo año de beisbol.

Gómez es uno de los entrenadores más respetados en el Valle, pero no deja de preocuparse por el registro de 17-14 que tuvo el equipo en 2014, cuando terminó segundo en la Liga Valley Mission y perdió en la segunda ronda de los playoffs ante Granada Hills. Gómez cree que los Tigers debieron haber sido mejor que su récord, y que debieron haber estado cerca de defender su campeonato. Lo único que Gómez habría cambiado, sabiendo lo que sabe ahora, es lo difícil del calendario del año anterior, ya que San Fernando nunca se puso en ritmo durante la temporada.

“Todavía no quiere pensar que sea demasiado duro. Dependíamos tanto de los estudiantes de último año el año pasado que pensé que los chicos podían lidiar con eso”, dijo Gómez. “Creo que eso impactó sus egos más que cualquier otra cosa – pasaron por un tiempo en que no podían creer en ellos mismos. Creo que eso nos dolió. Quiero jugar lo mejor que pueda todo el tiempo, pero a veces debes ser realista. En todos mis años de entrenador, el año pasado fue el primero en donde (el calendario) nos afectó de esa manera”.

Pero eso fue el año pasado. ¿Qué pasa este año?

“Me gusta este equipo”, dijo. “Algunos de nuestros entrenadores no lo creen del todo. Pero yo sí y ellos confían en mí. Ellos están un poco preocupados que no estamos alcanzando plenitud todavía. Pero no quieres llegar a la cima en Febrero…yo creo fervientemente en nuestro equipo”.

También cree en los jugadores titulares. “Pongo mis nuevos mejores chicos contra los nueve mejores de cualquiera”, dijo Gómez. También indicó que su grupo de estudiantes de último año – el shortstop/pitcher Kai Gómez, el receptor Jaime Robles, el jardinero Anthony Robles y los paracortes Eddie Mendez y Oscar García – deben producir constantemente si los Tigers esperan llegar al estadio de los Dodgers (tentativamente el 30 de Mayo) y jugar por su tercer título en cinco años.

Kai, de 17 años, estará bajo la mayor presión – y no solo porque es el hijo del entrenador. La mayoría de sus asignaciones de lanzador será contra oponentes de alto nivel. El y su padre fueron criticados el año pasado cuando Gómez inició a Kai contra Granada Hills en vez del lanzador principal Alonzo García. Las críticas aumentaron cuando los Tigers perdieron el partido.

“Con los altibajos que tuvimos el año pasado todo el mundo empezó a apuntar con el dedo”, dijo Gómez. “Mi hijo recibió un poco de es — ¿Por qué está lanzando en el primer juego de los playoffs? – y lanzó lo suficientemente bien para ganar. Estaba lanzando mejor que Alonzo al final de la temporada. Pero entonces perdemos y todos los críticos del lunes por la mañana salieron y preguntaron por qué no usamos al lanzador principal (Alonzo). Bueno, ambas veces que ganamos el título municipal (en 2011 y 2013) pusimos a nuestro lanzador No. 2 en el partido de playoff”.

Por su parte, Kai busca estar tan preparado como sea posible, pasando mucho tiempo en el cuarto de pesas antes de la temporada para tomar fuerza. También intenta no molestarse, ni preocuparse tanto por la opinión de los que están afuera.

“Soy mucho más maduro”, dijo Kai. “El año pasado intentaba encontrar mi papel en el equipo. Este año sé cuál es mi papel.

“El año pasado me ayudó aprender de Alonzo. Lancé en la segunda mitad del año. He estado trabajando en el bullpen, afinando los lanzamientos. Y tengo la confianza en mí mismo para lidiar con los equipos difíciles que enfrentaré”.

Sus compañeros de equipo, Oscar García y Robles, ambos de 18 años, dicen estar preparados para compartir esa presión de las expectativas y empujar a los otros jugadores más jóvenes al nivel necesario para alcanzar el campeonato.

“Ya que hemos ganado anillos en el pasado, podemos dejarles saber lo bien que se siente y la energía positiva que necesitas para ganar uno”, dijo Robles. “Tenemos que decirles lo bien que se siente incluso estar en la cancha del estadio de los Dodgers”.

“Tenemos muchos chicos que llegaron del segundo equipo”, agregó García. “Tenemos que dejarles ver lo importante que es ganar y cuán divertido es también. Tenemos que unirnos y ser un gran equipo y una gran familia”.

Todos los jugadores están de acuerdo en que el equipo necesita empezar la temporada rápidamente, ya que es mucho más fácil que los nuevos jugadores se desilusionen y se desconecten si las cosas no salen bien desde el principio.

“Necesitamos un buen comienzo, y agarrar ritmo”, dijo Kai. “Somos jóvenes, así que se trata de agarrar ritmo hasta el descanso de Semana Santa, luego jugar un buen torneo (en Las Vegas durante el descanso), regresar y jugar contra Sylmar en la segunda semana, y luego en los dos partidos de liga que tenemos contra Kennedy. Tenemos que sobrellevar la segunda parte de la temporada y estaremos bien”.

“Tenemos que acoplarnos más como equipo, y nuestros bates necesitan despertar un poco más”, anotó Robles. “El año pasado estuvimos bien ofensivamente, pero cuando necesitamos el bateo, esto no ocurrió. Ahora los tenemos”.

San Fernando abre la temporada el 28 de Febrero en casa contra Palisades of Pacific. Aunque el calendario no es tan formidable como el año pasado, no habrá retos fuera de liga provenientes de Notre Dame, El Camino Real, Marshall of Los Angeles, Verdugo Hills y Carson. Los contrincantes de la Liga Valley Mission, como son Sylmar y el campeón defensor Kennedy, también se interpondrán en el camino de una temporada exitosa.

Como siempre, habrá mucho que ver.