Foto Cortesia de Walking for the Ancestors

Cuando Caroline Ward Holland escuchó planes para canonizar al fraile Franciscano español del siglo 18, Junipero Serra, ella dice que se “sintió enferma”.

Holland, miembro del grupo de indígenas nativos Fernandeno Tataviam band of Mission Indians, dijo que decidió caminar desde su casa en Santa Clarita hasta la Misión de San Fernando “para honrar a nuestros ancestros”.

Pero la caminata pronto se convirtió en algo mucho más ambicioso para “expandir la verdad y dejarle saber a la gente lo que realmente ocurrió aquí”, y ahora, ella y su hijo Kagen de 21 años están caminando a todas las misiones de California y planean completar la larga travesía para Noviembre.

En cada Misión, ella es recibida por miembros de las tribus locales y se le unen simpatizantes que han escuchado de su esfuerzo a través de un sitio web y una página de Facebook que creó. Las relaciones entre las tribus de nativos a lo largo de la costa de California se han reforzado, dijo ella, como resultado de este esfuerzo. “Nos están dando la bienvenida en su territorio y la gente nos ha dado una respuesta increíble. íbamos a caminar por nosotros mismos y encontramos que mucha gente más deseaba involucrarse”.

Serra es “reverenciado” en la iglesia católica por ser el arquitecto del sistema de las misiones de California y “odiado” por Holland y otros miembros de tribus nativas en el estado.

Aunque Serra fue oficialmente proclamado un Santo este miércoles durante la visita del Papa Francisco a Estados Unidos durante una misa transmitida a nivel nacional que se realizó en Washington D.C., miembros de las tribus de California vistieron de negro y proclamaron un “día de luto”. Holland y sus simpatizantes se congregaron en la Misión de Carmel y realizaron su propia ceremonia de plegarias.

“Hay enormes tumbas de gente nativa enterrada en cada Misión que no son reconocidas con ninguna seña”, dijo ella.

En la Misión en Santa Cruz encontraron que hay nativos enterrados debajo del estacionamiento de la Misión y les dijeron a Holland y sus acompañantes que eso estaba bien porque significaba que no construirían sobre ese lugar.

“Esto es como darle santidad a Hitler”, dijo Rudy Ortega Jr., presidente de los Fernandeno Tataviam band of Mission Indians. “La cantidad de indígenas nativos muertos en California durante el sistema de las misiones sobrepasa cualquier guerra, o el 9/11”.

Se estima que 81,000 indígenas nativos de California fueron forzados a entrar al sistema de misiones en el estado.    

“Miles de Fernandeno Tataviam fueron convertidos al catolicismo, torturados y esclavizados — ¿cómo pueden justificar hacer santo a Serra?”, preguntó Ortega quien se reunió con el arzobispo de la Arquidiócesis de Los Angeles a principios de año para dejarle saber su rechazo a esto.

“El dijo esencialmente que el Papa no tenía [que pedir] perdón de las tribunas nativas en California porque esta [situación] ya había ocurrido y pasado y no había nada que se pudiera hacer al respecto”, relató Ortega.

Holland dijo que hay muchas personas en su tribu que son católicos como resultado de la conversión inicial de sus antepasados durante el sistema de misiones.

“Encaja bien que el primer Papa Hispano de la historia le de a Estados Unidos su primer santo Hispano”, dijo el arzobispo José Gómez de la Arquidiócesis de Los Angeles en un mensaje de twitter el martes antes de la misa. Con Serra, escribió, el Papa “están dando a América un santo que refleja sus propias prioridades espirituales”.

El anuncio a principios del año de que Serra sería canonizado fue algo que los católicos celebraron, pero también encontró muchas críticas. Antes del arribo de Serra a California, cientos de miles de indígenas vivían ya en el estado. Pero el sistema de las Misiones impuso presión a los nativos para que se asimilaran mientras los exponía a enfermedades, erradicaba pueblos enteros, animales y plantas nativas.

Serra fue beatificado por San Juan Pablo II en 1988, lo que dio inicio a su camino a la santidad.

“Parte de mi quería creer que el Papa iba a pararse el miércoles y no hacer esto por respeto a las personas nativas y todas las atrocidades que ocurrieron en las Misiones”, dijo Holland.

“Yo creo que Junipero Serra creó y trajo el genocidio a los nativos californianos”, dijo Corrina Gould, miembro de la tribu Ohlone. “En menos de 100 años, nuestra forma de vida, nuestro lenguaje, comida — todo — fue destruido”.

En efecto, el verdadero milagro, dijo ella, es que los descendientes de “cualquier indígene californianos que fueron empujados a las misiones de California, esos campos de esclavitud, siguen vivos hoy.

“Necesitamos contar la verdad de esta historia, especialmente en California”, dijo Gould. “Todavía siguen construyendo pequeños edificios de las misiones en las escuelas hoy en día, y al hacerlo continúan perpetuando el genocidio en contra de los nativos californianos.

Holland dijo que está desilusionada con los políticos que han callado.

“Las cartas que fueron escritas al gobernador Jerry Brown y al Papa fueron ignoradas. Quizá ser un “santo” no es lo mismo para la iglesia católica como debe considerarse un santo”, dijo Greg Cotten, uno de los simpatizantes de la caminata de Holland. “Pensé que ser un santo significaba que eras una buena persona”.

“Si el Papa quisiera que yo perdonara, no habría hecho santo a Serra”, dijo Holland. “Creo que si el Papa iba a canonizar a Serra, debió hacerlo en California y estoy muy molesta con nuestro gobierno por aceptarlo con los brazos abiertos. ¿Están ellos a favor de la esclavitud, violaciones y crímenes en contra de la humanidad? Ellos violaron nuestra cultura, nuestra religión, nuestro lenguaje y todo lo demás. Realmente creo que ahora estoy siendo discriminado como una persona nativa. La atrocidad continúa como resultado de la canonización. Que vergüenza que el Papa perdone todas las atrocidades una vez más. Esto es increíble”, dijo Holland.

En el diario de Serra, él escribió sobre su apoyo a erradicar [a los nativos americanos], indicó ella.

Holland dijo que no hay señales o carteles en las misiones que apunten a la gran cantidad de nativos que están enterrados en esos lugares, aunque sí hay de los que fueron bautizados.

“Esto es como un holocausto”, dijo. “Es una desgracia, es algo enfermizo. Estoy planeando trabajar en el tema de retribución y corregir el curriculum en las escuelas públicas. Como persona nativa, como madre, no creo que los niños deberían estar sujetos a un curriculum incorrecto”.

Kagen, el hijo de Holland, describe su recorrido como una experiencia única en la vida para conocer a gente que los apoya y ya sabe la verdad. “Al mismo tiempo ha sido una experiencia horrible ir a cada Misión y ver cuánto se glorifica esto y ver como perturban la historia”, explicó.

“En cada Misión hay alguna estatua o una placa en honor de los misioneros, pero no se reconoce a la gente que construyó las Misiones. Conocí al Presidente de la Universidad de Santa Clara y no hay carteles o algo sobre los miles de personas nativas que están enterradas ahí bajo sus pies, ellos tienen una estatua de Junipero Serra y es triste que no reconozcan sus propia historia”.

Cerca de su propio hogar, Kagen habla sobre el ejemplo en la Misión San Fernando.

“Hay una fosa masiva de mis ancestros enterrados en lo que ahora es un comedor y recuerdo haber ido a un tour en la Misión San Fernando cuando estaba en el cuarto grado y recuerdo escuchar información que yo sabía que era incorrecta. La tribu ha tratado de trabajar para tener una relación de integridad con ellos y hemos intentado tener un diálogo con las autoridades de la Misión muchas veces. Si yo pudiera hacerlo”, dijo Kagen, “creo que todas las misiones deberían ser reconstituidas como centros educativos para la verdadera historia, no la historia que la iglesia católica ha perpetuado. Estas misiones fueron campos de concentración y esclavitud”.

Kagen dijo que en la tradición católica una vez que pides perdón todo queda atrás, pero el hecho es que todas las Misiones todavía se sitúan sobre suelo indígena sagrado.

“El hecho es que Serra es considerado un santo, entonces tenemos a un nuevo santo americano para ayudarle al Vaticano a mantener su influencia en Estados Unidos. Nuestra cultura se ha perdido en gran parte, pero honramos a nuestros ancestros y todavía practicamos nuestras tradiciones y el Papa no reconoce eso porque si lo hiciera, no estaría haciendo esto ahora. La gran cantidad de apoyo que recibimos me hace pensar que la gente está lista para recibir esta información y por mucho tiempo se ha escondido debajo de la alfombra, y esperamos ir como voluntarios en las escuelas públicas para permitir a la próxima generación conocer la verdad.

En un viaje previo a Bolivia, el Papa Francisco pidió perdón a la comunidad indígena. Holland dijo que si tuviera la oportunidad de estar cara a cara con el Papa Francisco y él se hubiera disculpado por las acciones de Serra, “una disculpa apropiada para el Papa sería no hacer santo a Serra. ¿Por qué el Papa no vino a California y pidió perdón de los descendientes de los nativos?”, preguntó Holland.