D. Martinez / El Sol

La Ciudad de San Fernando ha tenido varios escándalos por el comportamiento de los miembros de su concilio, muchos de los cuales fueron removidos de sus cargos en una elección especial después, pero por primera vez en la historia de la municipalidad, este lunes 21 de Septiembre, los concejales votaron para presentar una queja, buscar una sanción y referir las acciones de un miembro del concilio a la Oficina de la Fiscal de Distrito de Los Angeles y el Gran Jurado del Condado de Los Angeles.

Con un voto de 4-0, el concilio aprobó reportar las violaciones de la Ley Brown supuestamente cometidas por el concejal Jaime Soto.

En un correo electrónico, Soto reveló la discusión confidencial que tuvo con otros miembros del concilio y el abogado municipal que tenía que ver con empleados y negociaciones laborales durante una sesión a puerta cerrada realizada el 8 de Septiembre. El correo electrónico no solo se envió al Administrador Municipal y la Secretaria de la Ciudad, sino que Soto también lo envió a Rene Anderson, representante del sindicato SEIU, al mismo tiempo.

Autoridades de la ciudad le dijeron al San Fernando Valley Sun/El Sol que durante su breve estadía en la Alcaldía, Soto ha “puesto su peso” en todos lados, pero hasta ellos estaban sorprendidos por la revelación de información confidencial relacionada con empleados y negociaciones laborales que pondrían a la Ciudad en riesgo, y el hecho que Soto pusiera todo esto en un correo electrónico que pudiera servir como prueba de todo esto.

La siguiente semana se llamó otra sesión a puerta cerrada para discutir las violaciones del Brown Act y cuando apareció Soto, el abogado municipal Richard Padilla le dijo que no podía tomar parte en ella. Pero Soto se rehusó a irse e intentó grabar la conversación privada. Después que le dijeron que no tenía permiso para grabarla, según varios que estaban presentes, Soto “mantuvo el aparato en sus manos durante todo el intercambio y parecía prenderlo en diferentes momentos durante la sesión a puerta cerrada”, así que la reunión tuvo que cancelarse.

“Parece que no estás representando a los residentes, sino que estás trabajando para el sindicato”, le dijo la Vicealcaldesa Sylvia Ballin a Soto, durante la reunión del lunes.

El alcalde Joel Fajardo dijo le había pedido a Soto a firmar una carta prometiendo no violar la ley Brown o grabar reuniones confidenciales y que el concejal se rehusó.

El concejal Antonio López ya antes había advertido a Soto por tácticas de atemorizar a los residentes.

Durante una discusión del Concilio sobre El Niño, Soto pintó una imagen muy preocupante sobre el sistema de aguas negras de la ciudad y la amenaza de un problema “biológico”. Además, habló de que la remoción de árboles causó la “Caída del Imperio Romano” y que el sistema de agua de la ciudad es vulnerable a un ataque de Al-Qaeda.

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