A. Garcia / SFVS

La Ciudad de San Fernando dio un Ultimátum a la Liga Para que Cumpla con Varios Requisitos Pendientes

Padres enojados y preocupados se presentaron en el gimnasio del Parque Las Palmas en la Ciudad de San Fernando el pasado sábado 24 de Marzo para discutir y averiguar por sí mismos la situación actual de la Liga de Béisbol Santa Rosa, que esta en peligro de incumplimiento por no presentar los permisos apropiados con la ciudad y cuyo Presidente, Marcos Martínez, ha sido acusado de no pagar por trofeos a varias compañías alrededor del Valle de San Fernando.

Julian Venegas, Director de Recreación y Servicios Comunitarios de la Ciudad de San Fernando, le dijo a los padres que había dado a Martínez hasta este miércoles 28 de Marzo para cumplir una serie de acciones con el fin de cumplir con el acuerdo que tiene con la Ciudad para el uso de las canchas de béisbol en el Parque Las Palmas.

Entre esas acciones está el mantener actualizado el estatus de organización sin fines de lucro de la liga, y presentar auditorías de los últimos tres años sobre cómo se gasta el dinero. También está el tema de llenar varias vacantes en la Junta de la liga. En la actualidad, sólo Martínez y Abel Luna figuran como Presidente y Vice Presidente.

Cuestionado por los padres sobre por qué la Ciudad ha permitido que la Liga opere a pesar de no cumplir con estas auditorías durante tres años, Venegas dijo que la “Ciudad ha emitido varios avisos de impago” en varias ocasiones, pero “no queremos desaprovechar la oportunidad para que los niños jueguen béisbol”. 

La liga también debe la Ciudad $1,800 por los honorarios no pagados del año pasado y no ha pagado los honorarios de este año.

Eso es aparte de los casi $7,400 que Martínez supuestamente debe a varias empresas de trofeos en el Valle por órdenes que nunca pagó.

Martínez no estuvo presente en la reunión a la que asistieron alrededor de 30 padres, sólo Luna lo hizo y señaló que no estaba involucrado en transacciones financieras y sólo se ocupa de equipos y otros aspectos de béisbol.

También dijo que no tienen otros miembros en la Junta porque los padres son reacios a asumir esos puestos. “Nadie quiere participar”, dijo Luna.

La reunión

La reunión del pasado sábado fue dirigida por Venegas, quien dijo que decidieron organizar el encuentro después de escuchar a varios padres quejarse de que “no hay suficiente comunicación entre la liga y los propios padres”.

Esta falta de comunicación es algo que Jerry Jiménez y Julio Esparza conocen de primera mano.

Ambos son padres de niños que son miembros de un equipo de béisbol de 9 y menores llamados “Viudas Negras” que pertenece a la liga.

“No queremos que nuestro nombre sea arrastrado por el lado”, dijo Jiménez, en cuanto a las acusaciones contra Martínez y la liga.

Pero Esparza señaló que “nuestro equipo ha tenido problemas en el pasado”.

El otoño pasado, ellos pagaron los honorarios que les darían derecho a 10 juegos que se jugarían en el parque Las Palmas, pero al final, “nosotros solo practicamos”, dijo él. “Todos los juegos eran en otros parques”, dijo Esparza.

Todavía peor, Jiménez dijo que a veces “estábamos practicando y Marcos (Martínez) se presentaba con su equipo y nos decía que nos fuéramos a otro campo. Ya pasó dos veces”.

Cuestionado sobre si han enfrentado a Martínez acerca de esto, Jiménez dijo “Estamos demasiado ocupados para perseguir a alguien”, pero cuando lo han sacado, no hay respuestas.

“Estamos preocupados por el descuido”, dijo. “Tienes que estar preguntando constantemente porque no honran los calendarios”.

También estuvo presente en la reunión Israel Peña, de la tienda Gold Crest Engraving en Northridge, donde Martínez llegó hace un par de años para ordenar trofeos después de ser remitido allí por un amigo.

Como lo ha publicado el San Fernando Valley Sun/El Sol antes, Peña hizo el trabajo y Martínez le pagó en su totalidad, aunque lentamente.

El segundo año tuvo más problemas para pagar, pero Martínez todavía se las arregló para hacerlo.

El tercer año, Peña pidió dinero por adelantado y Martínez le escribió un cheque por $5,000 a “cash” (efectivo), diciéndole a Peña que se aferrara a él. Una vez que terminara los trofeos, Martínez los recogería, pagaría por completo lo que debía, y recogería su cheque.

Peña aceptó y nunca fue compensado por el trabajo, a pesar de tratar de recuperar el dinero varias veces. Él dijo que Martínez le ha dado todas las excusas del mundo — ‘mi abuela estaba enferma’, ‘mi abuela murió’”. 

Todavía hay una deuda pendiente de $1,400 sigue. Peña también tiene algunos trofeos que Martínez nunca recogió después de no pagarle por el trabajo en Mayo de 2016.

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