Lalo García, un aficionado del fútbol de toda la vida que ha apreciado el deporte desde su infancia en México, se ha fijado una meta nueva para este Mundial. Con 73 años, el artista de Mission Hills dice: “Tengo la intención de ver absolutamente cada partido este año”.
García va en camino de cumplirla: pasa horas pegado al televisor viendo entre 4 y 6 partidos cada día. Con el torneo a la mitad, no se ha perdido ninguno de los más de 50 partidos disputados hasta ahora. Espera ver un total de 104 juegos repartidos en 39 días, con la competencia concluyendo el 19 de julio.
Aunque le encanta el deporte y lo jugó en la universidad, no esperen verlo en ninguno de los ocho partidos de fútbol que se realizarán en el SoFi Stadium en Los Ángeles. Tampoco estará en las fiestas locales para ver los partidos que se llevan a cabo en el Valle de San Fernando, incluidas las que están al lado de su casa, en la Ciudad de San Fernando.
“No soy fan de las multitudes grandes ni de los estadios grandes”, dice García. “Estoy viejo”, bromea con una risa, y agrega que “preferiría seguir los partidos en la televisión, tomar algo y comer y disfrutar el partido en paz”. También cree que no hace falta hablar mucho de fútbol después de la jugada final. “No me meto en los comentarios posteriores, en el análisis ni en el lado político del deporte, ni siquiera en redes sociales”. Además, señala que las grandes multitudes y el tráfico pesado pueden disminuir el disfrute de los juegos y que el costo elevado de los boletos es otro gran impedimento.
A lo largo de su vida, solo ocasionalmente ha visitado estadios para ver fútbol. “Asistí a algunos partidos cuando era más joven, cuando tenía más energía para pasar de cuatro a cinco horas atravesando el tráfico, buscando estacionamiento y, finalmente, encontrando mi asiento para disfrutar los partidos”.
Durante los últimos 15 años, García ha visto el fútbol principalmente en televisión en español, acompañado por algunos amigos cercanos y familiares. Los asientos reservados en el sillón de su sala para los “de siempre” están especialmente ocupados ahorita durante el Mundial.
“Es un pasatiempo”, dice. Aunque García se gana la vida como un reconocido artista visual, en esta etapa de su vida él está a cargo de su propio tiempo. Comenzó esta búsqueda después de retirarse de más de 20 años de bailar. García es el fundador de Grupo Folklórico Fiesta Mexicana, una compañía de danza que hizo giras tanto en Estados Unidos como en México, incluida una gira con Linda Ronstadt.
García describe su amor por el fútbol como algo arraigado en su niñez, al crecer en un pequeño pueblo del estado mexicano de Michoacán. Ahí, como muchos niños, podía jugar un deporte que solo necesita una pelota y un espacio abierto; no se necesitan implementos caros ni instalaciones especializadas. “Crecías jugando fútbol con vecinos en espacios abiertos”, dice. “No teníamos una cancha de fútbol”.
Su familia emigró a Estados Unidos en 1965 y eventualmente se integró al equipo de fútbol de L.A. Valley College. “Yo era uno de 10 niños que crearon el primer equipo en Valley”, recuerda García, y agrega que el deporte no era popular en Estados Unidos en ese entonces. Con el equipo de fútbol de Valley College, jugó contra UCLA y CSUN, cuando este último era conocido como San Fernando Valley State College.
Su conexión con su país de origen lo llevó a apoyar siempre a la Selección Nacional de México en cada Mundial al que calificó. “Me encanta cómo los mexicanos celebramos el fútbol y el Mundial”, dice. “Estamos llenos de alegría; siempre alentamos a nuestro equipo, sin importar si ganan o pierden. Es una expresión verdadera de orgullo cultural. Los mexicanos hacen celebraciones enormes por las victorias de su equipo, como se ve en la Ciudad de México y en todo el país”.
Ese vibrante espíritu mexicano también se ve en Estados Unidos. Miles de mexicanos se reúnen para ver los partidos en reuniones en toda Los Ángeles cada vez que el Mundial presenta a México. Una reunión reciente en un parque público de Koreatown atrajo a más de 10,000 asistentes. Los aficionados vestían los uniformes oficiales del equipo mexicano, que este año destacan la unidad nacional, la herencia prehispánica y una tipografía inspirada en los aztecas, ya que México es sede compartida del Mundial de 2026.
“Mis [ya] hijas, que nacieron en Estados Unidos, usan aquí en casa tanto playeras mexicanas como de Estados Unidos cuando vemos a los equipos jugar”, dijo García, “Crecieron jugando fútbol”.
Al igual que sus hijas, apoya al equipo de Estados Unidos durante los partidos del Mundial. “Me encanta mi equipo de Estados Unidos también”, agrega.
La editora Diana Martínez ha colaborado en este artículo.

