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Un médico de Porter Ranch continúa documentado los problemas de salud que aquejan a residentes del Valle de San Fernando que estuvieron en medio de la fuga de gas de Aliso Canyon hace tres años.

El Dr. Jeffrey Nordella, quien se especializa en medicina familiar y de emergencia, busca a personas que fueron diagnosticadas con cáncer durante el tiempo que estuvo activa la fuga – entre el 23 de Octubre de 2015 y el 11 de Febrero de 2016 – y en adelante.

El cuestionario de seis preguntas está dirigido – por ahora—a residentes de Canoga Park, Chatsworth, Granada Hills, Mission Hills, North Hills, Northridge, Porter Ranch, Simi Valley, Sylmar, West Hills, Winnetka y Woodland Hills

Es parte del Estudio independiente de Vigilancia Médica de Aliso Canyon que Nordella estableció tras la fuga de gas.

“Queremos ver el número de incidentes en esas comunidad y compararlas al número de diagnósticos de otras comunidades que no han estado expuestas”, dijo Nordella. “Queremos ver si hay una diferencia estadística significativa.

“Aunque tu o alguien que conozcas fue diagnosticado años atrás, la información será muy importante”.

El cuestionario que toma menos de un minute para completar, solo necesita ser llenado una vez y no pide nombres, direcciones o información médica personal, indicó Nordella.

Cuando se le preguntó por qué este cuestionario inicial está dirigido a comunidad específicas, Nordella respondió que, “estamos tratando de llegar hasta cierto número de millas afuera de Aliso Canyon. Este (cuestionario inicial) es más una prueba para ver qué más tenemos que hacer en adelante. Podemos expandirlo a otras ciudades y hasta otros estados. Pero queremos asegurarnos que (los primeros respondientes) estaban en áreas particulares de exposición, para que la gente que realmente fue contaminada.

“Este no es un examen de una sola vez. Habrá otros cada seis meses por tres años”.

Dice que espera unir este cuestionario a la base de datos de cáncer de la Escuela de Medicina Keck de USC. 

La fuga, en el sitio de almacenamiento de gas propiedad de Southern California Gas Company (SoCalGas), lanzó más de 100,000 toneladas de gas metano al aire, convirtiéndolo en la mayor fuga de gas metano en la historia de los Estados Unidos, según un estudio publicado por UC Davis, la National Oceanic and Atmospheric Administration y otras entidades.

En su momento más alto, la fuga – que causó que cientos de personas evacuaran sus viviendas temporalmente – la cantidad de gas metano que emanaba al aire desde la tubería dañada era el doble del nivel de emisiones de toda la zona de Los Angeles, según el estudio.

Contratistas de SoCalGas eventualmente limpiaron aproximadamente 1,700 casas en el área y la mayoría de residentes desplazados regresaron a sus viviendas para Junio de 2016.

Aún después de que cerraran la fuga, muchos residentes continuaron reportando problemas de salud como migrañas e irritación respiratoria.

En 2017, el Dr. Nordella publicó los descubrimientos de su examen de salud independiente sobre  150 pacientes después de examinar las toxinas y metales encontrados en muestras de cabello y orina después que sus pacientes empezaron a mostrar enfermedades relacionadas con la fuga de gas, como parte del Estudio de Vigilancia Médica de Aliso Canyon. 

El 2 de Noviembre de este año, el Dr. Nordella escribió en página de Facebook que “la gente del Norte del Valle de San Fernando han estado expuestos a lo siguiente:

-Gas Natural; Metano, Mercaptanos, Sulfuro de Hidrógeno, Benceno (a niveles de 1,000-10,000 veces más altos que los límites impuestos por el EPA), y otras toxinas.

-BTEX (Benceno, Tolueno, Etilbencina, Xileno)

-Formaldehído y Amonia

-Herbicidas (Acrolein) que se usan para controlar el crecimiento de micro-organismos. 

-Metales pesados

-Los “químicos que matan pozos” que todavía se desconocen. 

“Y claro, no olvidemos el rocío de gotas de petróleo crudo que tu, tu esposa, tus hijos, y mascotas, con todas las toxinas incluyendo Benceno, estuvieron expuestos.

“Además, no olvidemos que inhalar esas gotas pueden causar daño directo al aparato respiratorio”.

Nordella agregó que “Lo que en esencia está a 8,000 pies abajo de la superficie de la tierra en los pozos de la Compañía de Gas del Sur de California es un basurero de químicos que a través del proceso de la fuga cayó sobre el Norte del Valle de San Fernando”.

Dijo que quizá sea difícil para la gente visualizar cómo la fuga puede devastar su salud porque es invisible al ojo humano. “Al contrario, ¿por qué no visualizas a un niño que es bañado con gotas de petróleo crudo?”

Nordella agregó que los impactos a la salud por parte de estos carcinógenos inhalados por la gente “podrían tener efectos por 3-7 años, dependiendo de la literatura que leas”.

Para personas interesadas en revisar y tomar el cuestionario, visite 

https://www.surveymonkey.com/r/QV9V9W5

Para información sobre el Estudio de Vigilancia Médica de Aliso Canyon, visite 

http://www.alisocanyonmss.com/