El mural que rinde homenaje al movimiento de trabajadores agrícolas en el Parque Conmemorativo César Chávez, en San Fernando, fue vandalizado con pintura azul brillante sobre el rostro de Chávez. (Danara Castañeda)

En el César Chávez Memorial Park en San Fernando, el vibrante y amplio mural que honra el movimiento de trabajadores agrícolas se ha convertido en un lienzo abierto que ahora afecta la imagen del fallecido líder laboral.

Lo que en su momento fue motivo de orgullo para la ciudad de San Fernando —la ciudad que, tras el fallecimiento de Chávez en 1993, produjo el primer y el memorial más grande del emblemático líder laboral— se ha transformado en un lugar de debate.

El memorial, que también incluía una escultura de bronce de Chávez, el mural de los trabajadores agrícolas y una fuente, se volvió problemático después de que se reportó en marzo que Chávez había agredido sexualmente a mujeres y menores. Tras esas acusaciones, la cofundadora de United Farm Workers (UFW), Dolores Huerta, dijo que él la violó y que fue padre de dos de sus hijos.

Mientras que en otras comunidades, sin mayor cuestionamiento ni diálogo, se han blanqueado de inmediato varios murales de Chávez, el mural de San Fernando se ha mantenido “en pausa”.

El mural, de 100 pies de largo, con ilustraciones de Chávez y además los símbolos e historia del movimiento de trabajadores agrícolas, ahora representa a Chávez de una manera negativa.

En una imagen, el rostro completo de Chávez ha sido pintado encima, y en otra imagen, sus ojos y su boca han sido rociados con pintura azul brillante.

Funcionarios de la ciudad de San Fernando ordenaron que el personal retirara la estatua apenas dos días después de que surgieran las acusaciones contra Chávez. Su imagen literalmente fue levantada de su pedestal. El mural fue cubierto con una lona y acordonado cuando se retiró la estatua. Ahora, la lona se ha retirado, dejando el mural completamente expuesto a la vista del público.

El cercado aún permanece, aunque está colocado a solo unos centímetros de la superficie del mural, lo que facilita que las personas que pasan puedan introducir la mano entre la malla para tocarlo o dañarlo.

Los activistas locales tienen una larga conexión con la UFW y, durante décadas, tanto Chávez como Huerta hicieron visitas frecuentes, dieron charlas y organizaron apoyo al sindicato de trabajadores agrícolas en el valle.

Desde que se dieron a conocer las noticias, han surgido detalles adicionales que ponen en duda las afirmaciones y las motivaciones de Huerta.

El memorial fue un gran logro para el artista reconocido Ignacio Gómez Jr., quien pintó el mural y diseñó la estatua de bronce de Chávez y la escultura artística de 10 trabajadores agrícolas para rendir homenaje a su legado y al movimiento laboral.

Después de completar el memorial en San Fernando, Gomez recibió comisiones para otros homenajes en Riverside, y también fue contratado por la familia de Chavez para diseñar y tallar la lápida oficial de Cesar Chavez, ubicada en el National Chavez Center en Keene, California.

Durante una reunión especial en marzo para abordar las noticias sobre Chávez y el futuro del parque conmemorativo —que está cerca de la intersección de Wolfskill y Truman—, los concejales de San Fernando hablaron sobre contactar a Gómez para considerar actualizar el mural, pero no se ha anunciado ningún plan.

“Sé que la ciudad ya está en conversaciones con el artista, pero no tengo más información que esa”, dijo el nuevo concejal Sean M. Rivas, quien fue juramentado el lunes en la reunión del concejo. “Estoy muy abierto a tener un diálogo comunitario completo que ayude con el proceso de sanación [y] para discutir qué les gustaría ver [en ese] espacio… y cómo avanzamos.”

Para evitar más daños, Rivas considera que volver a cubrir el mural sería “una buena solución temporal”, pero dijo que no está enterado de ningún plan para hacerlo. Aunque señaló que entiende que el vandalismo podría estar motivado por enojo o frustración, recalcó que espera que no continúe.

“Mi petición a la comunidad es que permita que la ciudad continúe con su proceso” —especialmente porque cambia la membresía del concejo— “y que realmente hable con nosotros sobre cuáles son sus deseos.”