El inicio de un mural en Pacoima de Juan Pablo Reyes, alias JP Murals, en honor a Gabriel Fernández, el 17 de septiembre. (SFVS/el Sol Photo/Semantha Raquel Norris)

Ha tardado tres años.

Después de encontrar muchos obstáculos burocráticos y puertas cerradas, se ha encontrado un lugar cerca de casa, con un propietario que no dudó en decir “Sí”, lo que permitió que comenzaran los trabajos para pintar un mural de Gabriel Fernández.

Gabriel, el niño al que el Departamento de Familia y Servicios Sociales le falló y fue noticia tras su muerte y juicio que reveló los impactantes detalles de la crueldad y el abuso físico que sufrió a manos de su madre y su novio, ambos ahora en prisión.

Después de tres años de búsqueda de una ubicación para el mural en toda la ciudad y el condado de Los Ángeles, las familiares Amalia Carranza y Olivia Rubio anunciaron la noticia de que la esquina de Van Nuys y Ralston Ave., en Pacoima, al lado del Salón de Lidia, es el lugar para la obra de arte pública.  El lunes 16 de septiembre, emitieron la siguiente declaración que explicaba su significado:

“Gabriel Fernández es conocido como el niño de 8 años que fue asesinado en Palmdale, California. Muchos pensaron y siguen pensando hasta el día de hoy que no conoció el amor ni la felicidad. Queremos que el mundo sepa que Gabriel era originario del Valle de San Fernando.   Viviendo en Pacoima con sus hermanos y familiares, era muy querido y conocía la felicidad.   Asistió a la escuela primaria chárter de Pacoima durante dos años. La importancia del mural de Gabriel en Pacoima es traerlo a casa, donde se crearon recuerdos felices. Y crear conciencia sobre el abuso infantil.   Para que las comunidades sepan que no están solas y que juntas nos pondremos de pie y lucharemos contra el abuso infantil. Gabriel merece brillar”.

“Gabriel vivía justo al final de la calle”, señaló Rubio.

El muralista Juan Pablo Reyes, “JP”, ha asumido este sentido proyecto que planea concluir el próximo 5 de octubre.