Una docena de madres se congregó frente a la Escuela Primaria Telfair Avenue para pedir un nuevo liderazgo y exigir la destitución de la directora Arminda González. (Foto de SFVS/el Sol / Gabriel Arizon)

Un grupo de una docena de madres de la zona se reunió el lunes por la mañana justo afuera de la reja principal de la Escuela Primaria Telfair Avenue en Pacoima, pero no estaban allí solo para dejar a sus hijos para clases. En su lugar, el grupo levantó letreros y coreó “Save our Teachers” (Salven a nuestros maestros) en apoyo al personal que actualmente se enfrenta a un posible reacomodo por parte de la administración escolar.

Para los padres, la única persona que quieren que se remueva es la directora, Arminda González.

La principal preocupación de estas madres es la posible pérdida de dos maestras de quinto grado, aunque llevan años en la escuela. Les han dicho que la baja matrícula de la escuela es la causa del reacomodo de maestros y personal.

Cuando un maestro pierde su puesto debido a cambios estructurales, como recortes de presupuesto o baja matrícula, pero sigue empleado por el distrito escolar, se le coloca en una lista o “pool” para trabajar como suplente mientras intenta encontrar un puesto permanente.

Pero este tema es el más reciente dentro de una serie de problemas que, según los padres, han tenido con la escuela desde que González se convirtió en directora, hace aproximadamente tres años. Desde su llegada, aseguran que la Primaria Telfair ha perdido a varios miembros veteranos del personal docente y que algunos han sido reemplazados por personal con menos experiencia.

“Los padres no quieren tener a sus hijos aquí”, dijo Gabriela Ramírez, una madre que organizó la manifestación. “Sabemos que hay muchos padres que están decidiendo mandar a sus hijos a escuelas charter, pero [González] no está haciendo nada para que los padres se queden”.

Ramírez se ha ofrecido como voluntaria en la escuela desde 2019, cuando su hija se inscribió por primera vez en preescolar/transición. Su hija terminó quinto grado a principios de este año, mientras que su hijo, que tiene necesidades especiales, actualmente cursa segundo grado.

Después de la llegada de González, Ramírez dijo que la comunicación entre los padres y la escuela ha empeorado y que muchos padres ya no se sienten bienvenidos en la Primaria Telfair.

Ella describió un incidente que ocurrió en una reunión del Comité del Consejo Escolar (SSC, por sus siglas en inglés), donde personal, padres y miembros de la comunidad se reunieron para desarrollar, monitorear y aprobar el Plan para el Logro Estudiantil (SPSA, por sus siglas en inglés) y supervisar las asignaciones de fondos federales del Título I.

De acuerdo con Ramírez, González quería financiar un puesto para otro subdirector. Los maestros votaron no, prefiriendo que el dinero se usara para contratar a otro maestro. Como respuesta, supuestamente González les dijo que podía hacer lo que quisiera y siguió adelante para asignar fondos para un tercer subdirector.

“Tenemos dos subdirectores y 450 estudiantes aquí; no hay necesidad de eso”, dijo Ramírez. “No necesitamos a la directora. No hace nada por nuestros estudiantes, por nuestros niños”.

Ramirez ha llevado sus quejas ante varios funcionarios del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD), incluyendo al director regional Titus Campos, el director ejecutivo de Operaciones de Región Norte José Razo, el superintendente de Región Norte David Baca y la miembro de la junta Kelly Gonez. Incluso después de varias reuniones con ellos, dijo que no ha cambiado nada.

“Como grupo de padres, estamos muy frustrados”, dijo Ramírez. “Su supervisora [Campos]… sabe de cada una de las quejas que tenemos aquí, y no hace nada. Lo único que nos dice es: ‘Voy a revisarlo. Voy a investigarlo’. Pero eso no nos sirve”.

Personal Desplazado y Quienes están en Riesgo

Uno de los dos maestros que podría ser desplazado es María Mancilla, quien era maestra de quinto grado de la hija de Ramírez. La señora Mancilla dirige el programa de robótica de la escuela y, según Ramírez, es alguien que inspira a las jóvenes a interesarse por STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas).

Ramírez le dijo a Campos la semana pasada que, si no se hacía nada, ella y otros padres protestarían afuera de la escuela. Más tarde, le dijeron que los desplazamientos se pusieron “en pausa”.

Pero para Yesenia Chávez, ella ya fue desplazada y quedó sin trabajo desde junio. Trabajó para la Primaria Telfair durante 16 años como representante comunitaria y representante de supervisión. Ha entrevistado en otras escuelas, incluyendo la Escuela Preparatoria San Fernando High School, pero aún no ha sido contratada.

A Chávez le dijeron que la escuela no tenía fondos suficientes para mantener su puesto. Sin embargo, unos meses después, la escuela contrató a otra persona para cubrir su posición. Se unió a la protesta para condenar lo que dijo que fue un “abuso de poder”.

Acoso

Otro tema que algunos padres han tenido con la escuela y con González ha sido la falta de acciones significativas cuando ocurren casos de acoso. Tanya Zepeda dijo que su hija, que ya se graduó de la Primaria Telfair, era acosada por una compañera de clase.

Cuando la madre acudió con González para informarle lo que estaba pasando, Zepeda dijo que no se tomó ninguna medida y que el asunto no se investigó más.

“Siento que no le importa nuestra situación y… siento que a nuestros niños los están dejando en desamparo”, dijo Zepeda. “Siento que no hay liderazgo. No ha salido a hablar con nosotros, así que queremos que cambie esta escuela”.

Para la familia Loza, su experiencia ha sido mucho más negativa. Magdalena Loza tiene dos hijos inscritos en la escuela, siendo el mayor de cuarto grado. Él también tiene autismo de nivel 2, lo que significa que necesita apoyo sustancial para manejar la vida diaria, la comunicación y las interacciones sociales.

Según Loza, su hijo fue acosado durante meses por otro estudiante, quien respondió cerrándose y sin comunicarse. En junio, justo antes de las vacaciones de verano, su hijo reaccionó pegándole a su agresor, momento en el que González finalmente intervino.

Loza dijo que González hizo que entraran agentes de la policía escolar para esencialmente “interrogar” a su entonces hijo de 8 años, y le dijo que si le pegaba a otro estudiante después de que cumpliera 9 años, entonces los padres del otro niño podrían presentar cargos en su contra. Cuando él no respondió, los agentes comenzaron a hablarle de manera agresiva.

Nadie de la escuela le avisó a Loza sobre lo ocurrido ni que la policía escolar le había hablado a su hijo. Loza se enteró más tarde de lo que había pasado solo cuando notó que a su hijo le incomodaba regresar a la escuela.

“¿Por qué no me avisaron? … ¿Por qué lo llevaron a ese nivel?”, preguntó Loza. Dijo que se comunicó con una mesa/tabla de educación especial, que acordó que González había llevado el asunto demasiado lejos.

“Un director debe saber cómo navegar a través de esta situación”, continuó. “En lugar de eso, lo llevó demasiado lejos para intimidar a mi hijo, lo que hizo que empezara a mojar la cama durante una semana. Tuvo pesadillas. Eso es lo que me preocupa: que no les importa a los niños”.

Agregó: “Su lenguaje corporal, el tono de voz y las expresiones faciales son muy despectivos y degradantes para los padres. No le importan los niños. Eso es literalmente lo que estoy viendo de ella. No le importa lo que los padres aportamos o lo que nos preocupa. Preferiría ignorarte y seguir con mi día. En este punto, solo está cobrando su sueldo”.

Loza ahora está demandando a la escuela para asegurar que su hijo reciba los recursos que necesita, incluyendo a un especialista en implementación de intervención de conducta (BII, por sus siglas en inglés) que pueda brindar apoyo uno a uno; dijo que la escuela carece de recursos para niños con autismo. Su fecha de corte/comparecencia en la corte es el 9 de septiembre.

“Solo espero que LAUSD vea esto y reconozca que la directora aquí es muy despectiva con los padres, los ignora y los humilla cada vez que tiene oportunidad, y espero que reconozcan nuestras preocupaciones”.

“La primera cosa que quiero ver es que la escuela quite a la directora”, repitió Chávez. “Lo siguiente es que regresen el personal que fue desplazado. … Ojalá que todos puedan recuperar sus trabajos”.

El San Fernando Valley Sun / el Sol se comunicó con González para pedir comentarios, pero no respondió a la hora de cierre.

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