A. Garcia / El Sol

Tujunga Community Christian Church

Al viajar por cualquier calle en esta época del año, uno está seguro de encontrar a Santa Claus en casi todas las formas y posiciones. 

Pero eso no es lo que encontrará en la casa de Consuelo Morales en la Ciudad de San Fernando.

A la entrada de su casa sobre la cuadra 500 de la Avenida Griswold, se encuentra el verdadero significado de la Navidad, un enorme nacimiento bajo un techo improvisado que contiene heno real y tiras de luces multicolor.

“Siempre me ha ponerlo enfrente de mi casa”, dice la mujer de 63 años.

En su casa anterior, tenía uno más pequeño, pero hace unos tres años vio el nacimiento que tiene ahora y comenzó a ahorrar. Lo compró un año más tarde y desde entonces adorna su casa.

Uno de sus yernos, Alejandro Dueñas, construyó el refugio para que no se moje cuando llueve.

Morales no puede pensar en la Navidad sin un pesebre, algo que le enseñó a sus cinco hijos y está tratando de replicar con sus cinco nietos.

“Trato de enseñar a la familia nuestras tradiciones”, dice la oriunda de Nochistlán, en el estado mexicano de Zacatecas. “Me gusta enseñar a mis nietos la tradición del Niño Dios, lo que se celebra en realidad”.

“Aquí, todo es Santa y los regalos. Pero no lo que significa el día de Navidad”, dice.

Se le da crédito a San Francisco de Asís se acredita por crear la tradición de los belenes.

Él tenía una devoción especial al niño Jesús y creó el primero en Italia en 1223 después de visitar la Tierra Santa.

Según las memorias de San Francisco de Asís escritas por San Buenaventura, un monje franciscano que nació cinco años antes de la muerte de San Francisco, San Francisco obtuvo el permiso del Papa Honorio III para establecer un pesebre con heno y dos animales vivos — un buey y una cabra — en una cueva en la villa italiana de Grecio. Luego invitó a los aldeanos a contemplar la escena mientras predicaba sobre “el bebé de Belén”. Buenaventura también afirma que el heno utilizado por San Francisco adquirió milagrosamente el poder de curar las enfermedades y pestilencias de los bovinos locales.

La idea se propagó rápidamente y en 1291 el primer Papa franciscano (Nicolás IV) encargó crear estatuas para el primer belén permanente en la basílica romana de Santa María la mayor. Desde entonces se han creado nacimientos en todas las formas y tamaños en todo el mundo y son una de las tradiciones navideñas más populares.

Un Pesebre Vivo

Y al igual que en los tiempos de San Francisco de Asís, la Iglesia Cristiana Comunitaria Foothill en Tujunga ha estado poniendo en escena un belén vivo por más de 15 años.

La exhibición de dos noches, que tuvo lugar el pasado viernes y sábado 14 y 15 de Diciembre contó con tres escenas: el momento en que un ángel les la buena nueva a los pastores sobre el nacimiento de Jesús, otra que representaba el pesebre y el último con los tres Reyes Magos llevando sus obsequios para el hijo de Dios. 

Todas estas escenas se representan usando actores y animales vivos, e incluso ángeles. Es una exhibición popular de Navidad que atrae a cientos de visitantes que pueden conducir a través del lugar o caminar.

Las Posadas

Otra de las tradiciones populares de este tiempo son Las Posadas, algo que también celebran Morales y su esposo, Pablo.

Cada año abren su hogar a familiares y amigos para La Posada tradicional, una celebración de nueve días que mezcla la religión y la celebración en días antes de la Navidad. Se dice que los nueve días representan cada uno de los meses del embarazo de la Virgen María. Cada día, una familia y una casa diferentes organizan la fiesta.

El pasado sábado 15 de diciembre, les tocó a los Morales dar inicio a las celebraciones de este año. Decenas de sus amigos y vecinos se reunieron en su casa para el evento.

Todo comienza con niños pequeños – los nietos de Morales – vestidos como María y José liderando una procesión alrededor de su vecindario donde todos tienen portan una vela y rezan el rosario y cantan villancicos de Navidad en español. 

Todos terminan en casa de Morales, donde la multitud canta frente a la puerta principal pidiendo albergue, mientras que algunas personas en el interior responden, al principio negándoles la entrada, hasta que ceden y les permiten entrar. (Ya antes el grupo había pedido estadía en otra casa vecina, pero no se los dieron, lo cual es también parte de la tradición)

La escena es una recreación de la búsqueda de José y María de albergue en la víspera del nacimiento del Niño Dios y es una tradición que año tras año tiene lugar en todo México.

Y como muchos otros aspectos de su cultura, los mexicanos como los Morales lo han traído aquí.

Después de algunas oraciones más, todo el mundo puede disfrutar de la comida y la bebida y un buen momento. 

Ramiro Avelar, hermano menor de Morales, fue uno de los participantes de la Posada el sábado pasado.

“En México, siempre los teníamos”, recordó. “Los traje (a mis hijos) para que sepan de qué se trata Las Posadas”.

“Piensan (que la Navidad) sólo son los regalos, no saben de qué se trata realmente la Navidad”, dijo Avelar, quien manejó desde Bakersfield y asistió a la celebración por primera vez. 

Por eso es importante mantener vivas estas tradiciones, dijo Dueñas, el yerno de Morales, que construyó el techo para el pesebre a la entrada de la casa.

“Mis padres me enseñaron acerca de estar en la iglesia, todas estas tradiciones y es algo que tengo dentro de mí”, dijo. “Son nuestras tradiciones y no deberían perderse”.