Kylie Munson

La serie de televisión de finales de los años 80, “Doogie, M.D.”, trataba sobre la vida diaria de un prodigio médico, un adolescente que era el cirujano más joven del país.

Aunque la historia puede ser descabellada para algunos, no lo es del todo para Kylie Munson, una adolescente de 13 años de edad, quien está a punto de recibir su diploma de la escuela secundaria y un título de asociado de Los Angeles Mission College, y que se dirige el próximo año a la escuela de medicina.

“Comencé a tomar clases de colegio para obtener crédito extra”, explica la jovencita.

Eso fue en el verano de 2017. Desde entonces, ella ha mantenido un calendario de medio tiempo en el colegio comunitario, mientras al mismo continuaba sus estudios independientes de la escuela secundaria Sage Oak.

Y, si eso no fuera suficiente, también tenía largas prácticas diarias para su equipo de porristas de élite, SMOED (Small COED). Ella es un flyer (la que lanzan al aire) para el equipo de la prestigiosa California All Stars Cheer Squad que acaba de ganar el Campeonato del Mundo en Abril pasado.

Además, Kylie ha sido seleccionada para representar a California en el Congreso de Futuros

Líderes Médicos en Boston, que tendrá lugar en la Universidad de Harvard y servirá como una oportunidad para escuchar a los médicos de todo tipo de campos hablar de su profesión.

“Fui nominada por un par de profesores y estudiantes”, explica Kylie, quien fue la única persona que recibió una beca para asistir a la conferencia.

El programa de estudiantes de honor convoca a los mejores alumnos de secundaria de todos los Estados Unidos que quieren convertirse en médicos e investigadores médicos. Durante tres días, escucharán de ganadores del premio Nobel, ganadores de la medalla Nacional de la Ciencia, y decanos de las mejores escuelas de medicina del país.

“Este es un momento crucial en Estados Unidos cuando necesitamos más médicos y científicos médicos que estén aún mejor preparados para un futuro que está cambiando exponencialmente”, dijo Richard Rossi, Director Ejecutivo de la Academia Nacional de Médicos Futuros y Científicos Médicos, que organiza el Congreso anual. “Los estudiantes enfocados, brillantes y decididos como Kylie son nuestro futuro”.

Según su carta de nominación, firmada por el Dr. Mario Capecchi, ganador del Premio Nobel de Fisiología 2007, Kylie fue nominada por su logro académico, potencial de liderazgo y determinación para servir a la humanidad en el campo de la medicina.

También es tutor en su tiempo libre y voluntaria con la Sociedad Nacional de Honor.

Sí, esta es una joven que siempre tiene mucho que hacer. Pero para ella, todo esto es sólo la vida de un adolescente normal.

Excepto que no lo es.

Sus estudios

La residente de Santa Clarita estuvo en la escuela privada hasta el 4º grado, “pero yo no estaba siendo desafiada demasiado. Era demasiado fácil”, dice.

En 5º grado cambió a estudios independientes y comenzó a tomar exámenes que la ponían varios grados por encima de su nivel. Fue entonces cuando se trasladó a Sage Oak, una escuela chárter, para comenzar a asistir a la escuela secundaria.

Desde entonces ha hecho gran parte de sus cursos de 8º -12º grado y está programada para graduarse el próximo Junio. Al mismo tiempo, ella recibirá su título de Asociaado en L.A. Mission College, todo esto a una edad en la que debería estar comenzando el 9º grado.

“En 2017 me reuní con LA Mission y tomé las pruebas para ver si podía empezar a tomar clases”, dijo Kylie.

“Hice una entrevista, me reuní con el Presidente de L.A. Mission, quien estaba a cargo de los estudiantes de secundaria, tomé una prueba de evaluación para ver dónde me colocarían”, y comenzó a asistir a los cursos.

“Mis clases no son tan duras”, dice de sus cursos en el colegio comunitario.

Ella admite que es muy competitiva, tanto como porrista como en sus estudios, y está acostumbrada a “trabajar para subir de nivel” y maneja bien las circunstancias “bastante locas y tensas”.

Eso se adapta a su calendario diario. Clases en Los Angeles Mission College de lunes a viernes, y a las 3 p.m. su madre la llevaba a Ventura para su práctica de porrista de ocho horas. Hacía la tarea en el auto. Llegaba a su casa alrededor de la medianoche.

Eso le permitió alcanzar un GPA (promedio de calificación) de 3.89 en L.A. Mission College y un enorme GPA de 4.89 en la escuela secundaria. Kylie tiene el primer lugar en su campo de estudio— ciencias biológicas — en L.A. Mission, donde está matriculada en tiempo parcial.

“Sólo tienes que estudiar y hacer bien, y centrarte. No tengo distracciones”, dice.

¿Hay alguna material que le dé problemas?

“La química y la biología son un reto, pero me gustan”, dice. “Las matemáticas pueden ser un reto”, señala, antes de añadir que “en realidad no”.

“Es sólo la escuela. Me enfoco y hago lo mejor que puedo”, recalca.

Ella tiene tiempo libre, “a veces”, pero no siente que haya perdido nada de su vida adolescente.

Ella todavía pasa el rato con sus amigas – todas ellos son parte del equipo de porristas – y va al centro comercial y las películas.

Pero ninguna de sus amigas está a su nivel de estudio, algo que ni siquiera todos sus instructores en el colegio comunitario sabían.

“No creo que mis profesores supieran mi edad”, dice.

Darlene Montes, Decana de Los Angeles Mission College, recuerda reunirse con Kylie cuando ella se inscribió por primera vez.

“Le pregunté sobre su área de estudio en ese momento”, dijo Montes. “Sin vacilación ella contestó: ‘quiero ser médico’. Ella tenía once años.

Tenía 11 años cuando tomó la clase de inglés de la profesora Karen Crozer. La Dra. Crozer quedó impresionada con su ética de trabajo y humildad.

“Creo que es una trabajadora ardua”, dijo la Dra. Crozer. “Ella no se preocupaba por lo que era normal para una chica de 11 (años de edad), ella ha ido tras lo que ha funcionado para ella… Ella es realmente motivada”.

Kylie sobresalió en la clase y mostró la madurez de un estudiante mayor. Incluso ayudaba a sus compañeros de clase mayores con su trabajo.

“Los estudiantes parecían gratamente sorprendidos de tener un estudiante joven en el aula, pero ella tenía interacciones bastante normales y los estudiantes estaban contentos de trabajar con ella”, dijo la Dra. Crozer.

Su Futuro, la Medicina

El próximo año será trascendente para esta joven, pero preparada y enfocada adolescente.

Ella quiere estudiar medicina y está tratando de asistir a una universidad que ofrezca un programa que permita un “camino directo de la escuela secundaria a la escuela de medicina”.

Ha solicitado admisión en todas las principales escuelas de medicina: Harvard, Brown, Stanford, UCLA, Irvine, Santa Bárbara y estará haciendo algunos viajes a partir de Enero.

“Tengo entrevistas con todas”, dice Kylie.

“Mi objetivo es la escuela de medicina. Si tengo que hacer dos años más de universidad y luego aplicar a la escuela de medicina, eso está bien. Pero preferiría entrar directamente (a la escuela de medicina)”.

“Siempre quise ser médico. Es interesante para mí”, dice de su profesión de elección.

Kylie ha estado investigando y “estoy realmente interesada y fascinada por la genética”, dice, pero aún no se decide del tipo de medicina que quiere estudiar.

Su madre, Rachel Munson, dice que Kylie siempre ha querido convertirse en doctora.

“Ella está muy decidida, dedicada y enfocada”, dijo la Sra. Munson. “Siento que cuando ella pone su mente en algo, ella no se distrae”.

Su madre, una ama de casa y su padre, gerente de una compañía, están tratando de darle a Kylie todas las oportunidades que pueda tener.

“Quiero vivir en el campus y ser parte de todo. Mis padres estarán cerca dondequiera que vaya”, dice de ir a la universidad el próximo año.

“Están emocionados. Son muy solidarios, alentadores”, añade de sus padres.

Por ahora, Kylie se está tomando un tiempo libre con su familia antes de volver a sus estudios en Enero.

2019 promete ser emocionante y lleno de acontecimientos para ella.

“Espero que en 2019 esté en una universidad donde pueda hacer mi licenciatura y la escuela de medicina al mismo tiempo. Eso espero. Me emociona ver adónde vaya”, dice.