BURBANK (CNS) — Abogados de los padres de una adolescente que murió accidentalmente por un disparo de un oficial de Los Ángeles piden a un juez que se conceda un nuevo juicio en su demanda por negligencia contra la ciudad, pero en documentos presentados ante la corte sostienen los abogados de la defensa que el veredicto debe mantenerse.
El 7 de mayo, un jurado de la Corte Superior de Burbank falló a favor de la ciudad por un margen de 9-3. La menor, de 14 años, Valentina Orellana-Peralta, fue asesinada el 23 de diciembre de 2021, mientras compraba con su madre vestidos para Navidad en una tienda Burlington en el 12121 Victory Blvd, en North Hollywood. La adolescente estaba en un probador en el segundo piso cuando un proyectil disparado por el oficial William Dorsey Jones atravesó una pared y la alcanzó.
De acuerdo con el testimonio durante el juicio, la policía entró a la tienda en busca de un hombre que, con un candado metálico de bicicleta, había agredido a varias personas. El sospechoso, Daniel Elena López, de 24 años, también murió en el tiroteo. En ese momento, la policía informó que una bala disparada por Jones rebotó en el piso, atravesó una pared del probador y golpeó a Valentina.
Los abogados de la familia señalan que un nuevo juicio es procedente porque el juez no permitió que los jurados escucharan la conclusión del entonces jefe de policía Michel Moore tras una investigación, según la cual ningún oficial razonablemente capacitado en la posición de Jones habría considerado razonable el uso de la fuerza letal y que además no se apegaba a las políticas del LAPD.
Sin embargo, en documentos presentados el lunes ante el juez Frank Tavelman, los abogados de la ciudad alegaron que el tema de la posible declaración de Moore se discutió a fondo.
“Decir que las partes argumentaron extensamente y que el tribunal consideró la cuestión de la admisibilidad de los hallazgos del jefe Moore… sería subestimar enormemente el asunto”, señalaron los abogados de la ciudad.
De igual forma, los abogados de la ciudad indicaron que ofrecieron a los abogados de los demandantes dos fechas en 2024 para interrogar a Moore, pero no recibieron respuesta.
Los abogados de los padres también agregaron que, aunque al jurado nunca se le dijo que la percepción de Jones de que López tenía un arma y no un candado era razonable, la instrucción que recibieron permitió al panel excusar el disparo con base en lo que Jones dijo haber percibido.
En sus documentos, los abogados de la ciudad defendieron la instrucción.
“Al tribunal se le instruyó al jurado sobre los elementos del uso negligente de fuerza letal por un agente de paz… utilizando la instrucción estándar del jurado que establece, en lo pertinente, ‘El uso de fuerza letal por parte del oficial Jones fue necesario para defender la vida humana únicamente si un oficial razonable en la misma situación habría creído, con base en la totalidad de las circunstancias conocidas o percibidas por el oficial Jones en el momento, que era necesario el uso de fuerza letal’”, indicaron.
La ciudad sostuvo que agregar la palabra “razonablemente” antes de “percibidas”, como pidieron los demandantes, se saldría del lenguaje de la ley y además sería confuso para los jurados.
Los abogados de los padres también alegan que se permitió que, como testigo experto “sorpresa”, declarara durante el juicio y que la defensa hizo declaraciones impropias durante los alegatos de cierre.
Los demandantes fueron el padre y la madre de Valentina, Juan Pablo Orellana Larenas y Soledad Peralta.
“Este incidente depende únicamente de la pregunta a la que el jurado respondió: si el oficial William Jones fue negligente al disparar tres rondas de rifle dentro de una tienda llena de gente, una de las cuales mató a Valentina Orellana Peralta, de 14 años”, dijeron los abogados de los demandantes en su solicitud de nuevo juicio.
Está programada una audiencia sobre la moción para un nuevo juicio para el 21 de agosto.
En 2024, la Oficina del Fiscal General del estado anunció que no presentaría cargos penales contra el oficial, al concluir que la evidencia no demostraba, más allá de toda duda razonable, que actuó sin intención de defenderse a sí mismo y a otros de lo que razonablemente creía que era una muerte inminente o lesiones corporales graves. La oficina del AG recomendó que el LAPD considerara hacer cambios para “mejorar las líneas de comunicación” en escenarios de “acción inmediata y despliegue rápido”.
