Por Hallie Golden y Jake Offenhartz
Associated Press
Familiares de un hombre salvadoreño que murió en una cárcel para inmigrantes en Nueva Jersey exigen una investigación independiente sobre su fallecimiento ya que afirman que se le negó la atención médica adecuada dentro de una instalación que se ha convertido en foco de las protestas contra la ofensiva migratoria del presidente estadounidense Donald Trump.
El hombre, Edwin López Cornejo, fue hospitalizado el sábado después de sufrir una “emergencia médica” mientras estaba recluido en Delaney Hall, en Newark, según el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). Murió ese mismo día.
La causa oficial de su muerte se dará a conocer una vez que se practique un examen médico adicional, de acuerdo con el ICE, que ha indicado que el hombre tenía 41 años. Sus familiares aseguran que tenía 39.
Familiares angustiados dijeron el martes en conferencia de prensa que López Cornejo se había quejado de que no tenía acceso regular a sus medicamentos, los cuales necesitaba para la diabetes, la presión arterial alta y las convulsiones. Su madre, María Cornejo, dijo que él la llamó un día antes de su muerte para decirle que había hablado con un médico y que había perdido la sensibilidad en la mitad del rostro y un brazo.
Cornejo aseguró que su hijo era un buen padre y un hombre trabajador que no recibió la atención médica que necesitaba.
Entre lágrimas, su hija de 12 años, Ashley López, dijo que la familia sabía que su salud había empeorado mientras estuvo detenido. “Todos estábamos preocupados por él”, indicó.
En su comunicado, el ICE sostuvo que López Cornejo “recibió la atención médica adecuada y fue atendido por profesionales de la salud” mientras estuvo bajo custodia. Había estado recluido desde su arresto el 18 de junio, según la agencia, que lo acusó de ingresar al país de manera ilegal.
Al menos 56 inmigrantes han fallecido bajo custodia del ICE durante el segundo mandato de Trump. Cientos de personas en todo Estados Unidos han presentado demandas en las que acusan que las instalaciones de detención no proporcionan atención médica adecuada.
En los últimos meses, Delaney Hall ha sido escenario de intensas protestas por parte de defensores de los inmigrantes, y en ocasiones los manifestantes han intentado impedir el ingreso y la salida de vehículos de la instalación. Previamente este año, algunos de los detenidos iniciaron una huelga de hambre por las condiciones, según Cosecha, un grupo de defensa de los inmigrantes.
La instalación es propiedad de Geo Group, un contratista privado de prisiones que opera varios centros de detención en todo Estados Unidos. El contratista remitió cualquier pregunta o comentario al ICE.
Tras la muerte de López Cornejo, políticos de filiación demócrata y grupos defensores de los derechos civiles renovaron sus llamados a cerrar la instalación —con capacidad para 1.000 camas—.
“Esta no es la primera muerte de un detenido en Delaney Hall y, si no hay una acción decisiva, no será la última”, expresó el senador demócrata Cory Booker en un comunicado. “Yo mismo he visitado la instalación y he sido testigo de estas condiciones de primera mano, así que lo digo con claridad: Delaney Hall debe cerrarse de inmediato y de forma permanente”.
En diciembre, Jean Wilson Brutus, un haitiano de 41 años, murió tras desplomarse en la cárcel, en lo que un médico forense determinó que se debió a un coágulo de sangre que bloqueó una arteria en sus pulmones.
El lunes, el representante federal Rob Menendez, un demócrata de Nueva Jersey que ha visitado Delaney Hall de manera rutinaria, dijo a los periodistas que otra persona detenida por el ICE murió en julio después de sufrir una convulsión mientras estaba siendo procesada en la instalación. Menendez declaró que el ICE otorgó al individuo una “liberación discrecional” después de que fue llevado a un hospital y perdió el conocimiento, y la persona murió poco después.
Menendez no identificó al individuo. El ICE no respondió de momento a una consulta sobre el caso.
Menendez indicó que el ICE no reportó la muerte, en consonancia a un cambio de política anunciado previamente este año en el que la agencia dejó de informar los decesos que ocurren dentro de los 30 días posteriores a la liberación de alguien.
El ICE tampoco ha reconocido públicamente la muerte Priciliano Trejo, de 29 años, en Georgia, quien falleció el del 24 de julio, nueve días después de que la agencia lo liberó mientras estaba hospitalizado en coma, según una coalición de grupos defensores en el estado. La agencia no ha respondido a consultas sobre el caso.
El martes, el hermano de López Cornejo, Danilo López, pidió la liberación de todos los detenidos con vulnerabilidades médicas, y agregó que la familia buscaría una investigación estatal independiente sobre la “crisis de salud” en Delaney Hall.
La gobernadora de Nueva Jersey, la demócrata Mikie Sherrill, expresó en un comunicado que los intentos de inspección de parte de su gobierno “siguen enfrentando obstrucciones”.
“Cada intento de bloquear la supervisión plantea serias dudas sobre lo que ocurre dentro de Delaney Hall y sobre lo que intentan ocultar quienes operan la instalación”, agregó.
Los periodistas de The Associated Press Ryan Foley en Iowa City, Iowa, y Joseph Frederick, en Highland Park, Nueva Jersey, contribuyeron a este despacho.
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.

