Asesinato en Sylmar

Un hombre del Norte de California se declaró no culpable esta semana ante cargos de haber apuñalado a un vecino en Sylmar. El cuerpo de la víctima fue encontrado después en un auto al que le habían prendido fuego que estabal situado en un redondel sin salida junto a al autopista 210.

Carlo Giuliano Cresci, de 23 años y residente de  Richmond, enfrenta un cargo de asesinato deliberado y premeditado y cargo de prender un incendio que causó gran daño corporal, con un alegato del uso de un cuchillo.

Cresci, quien fue detenido la semana pasada en la ciudad del este de la Bahía de San Francisco para luego ser traído a Los Angeles, apareció en la corte de San Fernando el lunes por la tarde donde se declaró no culpable de los cargos.

El tiene una fianza de un millón de dólares y deberá regresar a la corte el 8 de Octubre cuando se establezca una fecha para una audiencia donde se determine si hay suficiente evidencia para organizar un juicio contra Cresci.

Cresci es acusado de matar a José Martínez de 26 años. El cadáver de Martínez fue encontrado alrededor de las 7:30 p.m. del 24 de mayo en un auto prendido en llamas en un redondel cerca de la esquina de la calle Harding y el bulevar Foothill.

Según la Policía, dieron con Cresci al seguir la pista de un recibo de un restaurante donde una cámara de seguridad lo captó junto al occiso. 

“Este caso habría sido casi imposible de resolver, de no haber sido por un poco de suerte y un buen trabajo de los detectives”, dijo el Tte. Paul Vernon, Comandante de la División de Detectives de la estación Mission del LAPD. “La suerte fue un recibo de restaurante intacto que sobrevivió el fuego”.

El recibo llevó a los detectives al restaurante donde una cámara de seguridad mostraba a Martínez junto a Cresci y los abuelos de éste, quienes viven en Sylmar, indicó Vernon.

“Los abuelos eran la conexión local que trajó a Martínez y Cresci desde Richmond, ambos hombres vivían separados, al otro lado de la calle uno del otro”, dijo Vernon.

Una investigación forense del teléfono de Martínez, que también sobrevivió el incendio, identificó a Cresci como uno de los contactos de la víctima, dijo Vernon.

“Fue un trabajo policial tedioso, de reducir los contactos”, explicó Vernon. “La verdadera pista fue cuando Cresci dijo que no conocía a Martínez, mientras muchos conocidos indicaron que ellos sí se conocían”.

Los detectives organizaron el caso y obtuvieron tres órdenes de cateo para lugares en el área de Richmond. Seis detectives, apoyados por varios más de la División de Crímenes Mayores del LAPD, viajaron a Richmond y sorprendieron a Cresci cuando se presentó para un programa de empleo del condado, parte de su condición de libertad condicional por un crimen previo. Agentes policiales locales ayudaron a los detectives del LAPD a ejecutar los cateos. Los detectives viajeron de regreso a Los Ángeles con Cresci en el avión del LAPD y lo arrestaron por asesinato.

De ser convicto, Cresci enfrenta hasta una sentencia de cadena perpetua, indicó la Oficina del Fiscal de Distrito.