M. Terry / El Sol

Jugadoras y Mejores Amigas-- (izq. a der.) Angela Rivera, Taneysha Davis, Jerica Washington, Karla Aguirre y Ashley Pesanti--las jugadoras titulares del equipo de balocesto femenino de Birmingham--han forjado una amistad duradera a base de ser compañeras de equipo.

 

El blanco y negro del deporte es ganar y perder. Pero lo fascinante es el producto que sale de la mezcla de diferentes orígenes.

El equipo femenino de baloncesto en la secundaria Birmingham tiene algo especial esta temporada. Quizá usted no sé de cuenta por su récord–11-9 y en tercer lugar en la Liga West Valley, hasta el 2 de febrero. Pero vale la pena ver a las Patriots.

El equipo titular solo ha estado intacto desde Enero debido a lesiones. Pero todas ellas — Karla Aguirre, Taneysha Davis, Ashley Pesanti, Angela Rivera, Jerica Washington — son estudiantes de último año que han desarrollado una fuerte química. Están llegando a su desempeño óptimo y esperan competir en Febrero y Marzo por el campeonato de la División I de la City Section.

Igual de importante para las jugadoras titulares es la amistad que tienen dentro y fuera de la cancha.

El baloncesto quizá sea la única razón de que se dé esta mezcla de dos afroamericanas (Davis, Washington) y dos latinas (Aguirre, Rivera) y una mezcla de mexicano e italiano (Pesanti). Pero todas están contentas de que haya ocurrido.Han aprendido a compartir, sacrificio y a confiar unas en las otras. Se han convertido en una unidad sin estrellas: las cinco dependen de las cinco para el éxito. Quién quiera que esté en posición de hacer el disparo o tomar una acción defensiva, ese persona tiene que tomar un paso al frente y hacerlo. El resultado final no importa, ni las estadísticas.

“Lo más divertido es ganar con ellas”, dijo Aguirre. “La forma en que estemos al final del día, me gusta la ‘persona’ que sacan cuando estoy a su alrededor”.

Washington agrega, “Ha sido divertido. Se ha desarrollado una (química). Y no tomó mucho tiempo”.

Washington, de 18 años, fue la última en unirse al grupo luego de transferirse a Birmingham el año pasado. Ella es la principal amenaza de adentro en el equipo, tanto como encestadora como agarrando rebotes. Davis (quien se perdió más de dos semanas con una lesión en la rodilla) es una base/delantera que hace un poco de todo, desde disparar y pelear por rebotes hasta defender a la mejor jugadora del equipo contrario.

Rivera es la “point guard” y líder de la cancha. Ella se perdió la primera parte de la temporada después de haberse fracturado su muñeca izquierda durante el encuentro contra Monroe. 

“Tenía miedo de no poder desempeñarme tan bien después de haberme lesionado. Pero creo que estoy de regreso”, dijo Rivera.

Aguirre es la disparadora en la cancha junto con Rivera. Pesanti es la delantera que intenta sacar a otros jugadores de la canasta con sus tiros para darle a Washington más espacio para operar.

En gran parte, sólo se ven en la escuela y en las prácticas. Pero la unión es obvia y permanente, dicen las jugadoras. “No tenemos que hacer eso de ir al ‘mall'”, dijo Davis. “Pero nos vemos todo el tiempo en la escuela. Somos muy unidas. Sí nos reunimos y nos vemos. Nos reuniríamos en los fines de semana si quisiéramos vernos”.

Sus estadísticas también están muy parejas. Washington tiene el mayor promedio con 13.9 puntos, seguido de Pesanti con 10.7, Davis con 10.5, Aguirre con 7.9 y Rivera con 3.0. Y Rivera tiene a todas en busca de un propósito común: un campeonato.

“Porque todas estamos en el último año, nos hace trabajar aún más duro”, dijo Rivera.

Victor Koopongsakorn — “Coach Koop” para las jugadoras — llegó a Birmingham proveniente de Kennedy en el otoño de 2014. Koopongsakorn había sido entrenador del equipo femenino en Kennedy las últimas tres temporadas, desarrollando un récord de 41-29 y ganando dos títulos de la Liga Valley Mission (uno por sí solo y otro que compartió con Sylmar). Pero no pudo obtener un trabajo de tiempo completo en Kennedy debido a las restricciones presupuestales. Cuando hubo una vacante en Birmingham, una escuela charter, prontamente le ofrecieron un trabajo como maestro de educación física a Koopongsakorn, junto con el cargo de entrenador del equipo femenino.  Kevin Kanemura, Director Atlético en Kennedy y entrenador del equipo masculino, ha conocido a Koopongsakorn desde que jugaba baloncesto en la secundaria Reseda. Extraña a su ex entrenador y todavía buen amigo, pero espera que las cosas le vayan bien.

“Estoy más que contento por él”, dijo Kanemura. “Vic estuvo conmigo por más de 10 años. Todavía estaba  en la universidad (en CSUN) cuando llegó queriendo ayudar aquí y empezar a ser entrenador.

“Ha desarrollado su propio estilo. Piensa de su propia manera. Traté de inculcarle todos los valores ‘antiguos’ que tengo. Creo que los mantiene y los inculca en sus jugadores. Le encanta ser entrenador. Encontró un buen espacio trabajando con chicas. Sabe cuáles son sus ‘Xs’ y ‘Os’ pero es un tipo amigable que puede relacionarse bien con los chicos. Nadie que yo conozca a dicho algo negativo de él”.

Koopongsakorn (quien acaba de convertirse en padre de un hijo hace seis semanas) sabía que su primera temporada podía ser desastrosa, si las cinco jugadoras titulares no cambiaban. Después de todo, habían jugado de la misma manera los últimos tres años, y no había forma de saber cuánto tiempo durarían los ajustes para empezar a funcionar. Pero las jugadoras estaban dispuestas a probar la manera de trabajar de Koop.

“Pensé que tomaría un tiempo para que empezara a funcionar el nuevo sistema y que ellas lo aceptaran”, dijo Koopongsakorn. “Pero vi el talento que tenían, y aunque pasamos por unas dificultades al principio, si lo aceptaron”.

Lo que Koopongsakorn no sabía al principio era que las jugadoras buscaban una estructura diferente.

“Trajo un plan de juego para nosotros”, dijo Rivera. “El nos dice ciertas jugadas, y es nuestra elección si las usamos en la cancha. Me gusta la manera que lo tiene todo planeado. Cada paso, desde la práctica hasta el encuentro, tiene un plan de juego. Y me gusta eso”.

Actualmente, las Patriots están en la segunda mitad de los partidos de liga (empezando el 4 de Febrero con un partido contra Chatsworth. Quizá no puedan alcanzar a El Camino Real y Granada Hills (que los ha derrotado dos veces) en pos del título de la Liga West Valley, pero podrían hacer daño en la postemporada si llegan a ese punto jugando bien. 

“Estamos en un buen punto”, dijo Davis. “El partido contra Granada (el 30 de Junio) fue el mejor que hemos tenido toda la temporada. Creo que si mantenemos nuestra mentalidad así, y seguimos tratando de ser mejores cada día, seremos un equipo del que se tengan que preocupar otros en la postemporada”.

Un título vendría bien para establecer un legado de la temporada 2014-15.

Pero las estudiantes tienen algo que dicen durará por mucho tiempo.

“Creo que podemos seguir en contacto”, dijo Pesanti. “Quiero verlas de aquí a 10-20 años. Eso sería genial”.

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