M. Terry / El Sol

Volando Alto-- Los lanzadores Isaac Gutiérrez (izq.) y Mike Galindo, ambos estudiantes de último año, tienen a la secundaria Poly al tope de la Liga East Valley.

Sobrellevar la adversidad a menudo se cuenta como una de las lecciones que se aprenden en el deporte. Así que es entendible si el equipo de béisbol de Poly considera que ha pasado por un curso universitario en este sentido.

La temporada 2015 de los Parrots comenzó con siete derrotas consecutivas, que podrían quitarle el gusto del deporte a cualquiera.

Pero Poly se ha recuperado y hasta el cierre de esta edición su marca era de 12-12. Y, después de barrer a Verdugo Hills en una serie de dos partidos la semana pasada, está ahora al tope de la liga East Valley con marca de 7-1.

Al unirse, en vez de despotricar una contra el otro, los Parrots ahora controlan su destino. Los partidos que todavía les quedan en la liga son dos contra Chavez—que no han ganado en encuentros de liga—y dos más contra Monroe la próxima semana, que estaba quinto en la liga con marca de 3-5. Ningún otro equipo en la liga East Valley puede alcanzarlos.

El entrenador Gabriel Cerna alaba efusivamente a sus asistentes Chuck Schwal, Andy Martinez y Freddie Flores, Jr., así como a los de medio tiempo Louie Alvera and Rod Sotelo, por mantener en alza el espíritu y el enfoque de los jugadores. “Darle la vuelta así, mucho del crédito va a ellos; no puedes hacer esto por ti solo”, dijo.  Y está la fortuna de haber pasado por el bajón al principio de la temporada, donde había suficientes partidos para enderezar el barco.

Pero el comienzo fue muy malo.

Berna recordó el segundo juego de la temporada contra la secundaria Marshall de Los Angeles el 21 de Febrero. “Estamos a un out de derrotarlos 6-1, y no podemos sacar ese out”, dijo. “Eso nos desanima. Recuerdo que no podía creerlo, la derrota. En sucesión, cada jardinero cometió errores. He entrenador béisbol por 20 años y nunca había visto algo así. Dolió desde el punto de vista de los entrenadores, y dolió más cuando vi a tres mis chicos en la banca con sus cabezas agachadas, sin poder creer lo que pasó”.

El calendario inicial – incluyendo partidos contra Cleveland, Roosevelt de Los Angeles, Burbank, Saugus y Village Christian – fue tan duro como Cerna podía hacerlo. “Quería que mis chicos estuvieran listos para la batalla” para cuando llegaran los playoffs, dijo. Pero esa idea casi le cuesta. Las derrotas se apilaban – se quedaron sin poner anotar en cuatro ocasiones en estos primeros siete partidos – y Poly seguían cayendo más bajo en el hueco. Los jugadores sólo pueden escuchar los ánimos de los entrenadores tantas veces. Como indicó el lanzador derecho Mike Galindo, “teníamos que ver que sucediera algo bueno”.

Eso “bueno” no fue la victoria de 1-0 contra Oak Park el 7 de Marzo, que puso fin a la racha de derrotas. Llegó seis días después en contra de Granada Hills. Los Parrots perdían 5-1 en la parte baja del séptimo inning y cambiaron el rumbo del partido para derrotar 6-5 a los Highlanders.

Galindo de 18 años y estudiante de último año, dijo que el equipo se relajó después de eso. “Sólo seguimos trabajando duro y uniéndonos como equipo. Tarde que temprano íbamos a empezar a dar batazos”.

El momento positivo continuó creciendo en el torneo de Las Vegas durante el descanso de primavera donde el equipo logró marca de 3-1. Una de las victorias fue contra Damonte Ranch de Reno, Nevada, uno de los equipos más sobresalientes. Danni Piemineta, un jugador de segundo año de los Parrots fue el lanzador en ese encuentro.

“En el [torneo de Las Vegas] todo encajó”, dijo Cerna. “Ver a Danny ganar y a nosotros batallando y ganando cada entrada, eso nos hizo creer. Habíamos perdido contra Arleta la semana anterior, nuestro primer juego de liga, y eso fue una gran bofetada. Eso también nos hizo despertar. Pero el viaje a Las Vegas cambió todo”.

La derrota contra Arleta (el 18 de Marzo) fue la única que ha sufrido Poly en la Liga East Valley. El lanzador de los Parrots en ese partido fue Alex León. Los otros siete encuentros de liga han sido ganados por Galindo o Isaac Gutiérrez.

Galindo (4-1, 0.31), un lanzador potente, fue una sorpresa inesperada. El asistió a Arleta el año pasado, pero su familia se mudo al área colindante de Poly y Galindo decidió transferirse. Cerna ya sabía lo bueno que era. “Arleta ganó cinco partidos de liga el año pasado y él gano esos cinco”, dijo el entrenador.

Gutiérrez (4-0, 1.01), de 18 años y estudiante de último año que depende más de cosas aparte de velocidad, también ha sido clave en el resurgimiento de Poly. El lanzador derecho había dejado el equipo antes del comienzo de la temporada – “él dijo que perdió su amor por el juego”, dijo Cerna—pero cambió de parecer y pidió regresar. Cerna le dijo que no jugaría en un partido por un mes, lo que significa que no lo utilizarían hasta al menos el 20 de Marzo.

Así que Gutiérrez solo podía ver el comienzo horrible de su equipo. Y había cosas que no le gustaban de esas derrotas.

“No estábamos jugando en conjunto, no había química”, dijo. “Todo el mundo estaba haciendo lo suyo. Pero después del partido con Granada Hills, las cosas empezaron a cambiar”.

Y a pesar del duro comienzo y la falta de unidad de equipo al principio, Gutiérrez dijo que no hubo la necesidad de una reunión de equipo para sacar a la luz problemas, ni tampoco una pérdida total de la fe. “Sabíamos que el cambio debía llegar en algún momento”, expresó.

Poly no tiene asegurado todavía el campeonato de la liga. Y aunque lo ganen, probablemente no tendrán un buen lugar en la postemporada de la División I que podría incluir equipos como el campeón defensor Birmingham, Chatsworth, El Camino Real, San Fernando, Narbonne, San Pedro, Marshall, Roosevelt y Kennedy.

Un total de 20 equipos entrarán a los playoffs. Poly sólo quiere entrar y preocuparse después por su oponente.

“Ellos ya no van a la cancha pensando ‘¿cómo vamos a ganar este partido?’. Ahora salimos y nos sentimos confiados que encontraremos la forma de ganar”, dijo Cerna.