Justo al lado de las vías del tren, en la estación Van Nuys de Amtrak/Metrolink, una parte del estacionamiento cercano se ha convertido en nuevas tiny homes (casitas) con 100 camas, que comenzarán a albergar a personas que están experimentando la falta de vivienda.
Este lunes 29 de junio, las personas comenzarán a mudarse a las casitas, y se espera llegar a su capacidad total para finales de la semana.
Una ceremonia de corte de listón para celebrar la apertura del sitio fue realizada por Hope the Mission, una organización sin fines de lucro que atiende a la población sin hogar y que estará a cargo de operar el poblado, en colaboración con el miembro del Concejo de Los Ángeles Adrin Nazarian.
La nueva comunidad de vivienda temporal, que tardó 18 meses en construirse, contará con 50 unidades privadas para dormir, cada una con dos camas, calefacción, aire acondicionado, tomas eléctricas y repisas.
El nuevo sitio está en una posición particular, ya que se encuentra justo al lado de otro refugio temporal para personas sin hogar, también administrado por Hope the Mission. Construido en 2022, ese otro refugio está dentro de una estructura tipo “sprung” (de armazón abovedado), un edificio altamente durable y eficiente en energía que puede resistir climas severos. Contiene 200 camas, divididas de manera equitativa entre hombres y mujeres.
En total, esta zona de Van Nuys albergará a 300 personas, mientras avanzan hacia una vivienda permanente.
Rowan Vansleve, presidente de Hope the Mission, dijo que tener estos dos refugios uno al lado del otro es una oportunidad increíble, porque cada sede tiene sus propias ventajas. El refugio en la estructura “sprung” es más comunitario, por lo que las personas que necesitan estar cerca de la comunidad —como quienes luchan contra la adicción y requieren que haya otros cerca en caso de una sobredosis— pueden sentirse más cómodas.
La Tiny Homes Village, en cambio, es para personas que prefieren más privacidad y buscan contar con seguridad personal, ya que la puerta de cada unidad puede cerrarse con llave. Esto puede ser especialmente relevante para mujeres, dijo Vansleve. Añadió que, en las casi tres décadas que lleva haciendo este trabajo, nunca ha conocido a una mujer que haya estado en la calle durante un periodo serio y que no haya sido víctima de violencia.
“Puedes tener un poco de autonomía [en las Tiny Homes]. Mientras que del otro lado se inclina mucho hacia la comunidad, y ambas cosas son increíblemente importantes”, dijo Vansleve. “Ninguna es mejor que la otra. Necesitamos todas las herramientas que podamos para terminar con la falta de vivienda”.
Este será el sitio 35 de refugio para Hope the Mission, dijo Vansleve, y hay otros ocho en proceso. Ya existe una lista de espera para la Tiny Home Village, con prioridad para quienes ya están en el Segundo Distrito del Concejo, donde se localiza el sitio.
Aunque, sin duda, es algo positivo que haya más camas disponibles para quienes las necesitan, Vansleve expresó que aún se requieren más.
“Vamos a enfrentar esta crisis de la falta de vivienda y vamos a sacar a la mayor cantidad de personas posible de las calles”, dijo Vansleve. “Nadie debería estar vagando en las calles en los Estados Unidos de América”.
Cuando proyectos como Tiny Homes se construyen cerca de negocios o viviendas, puede haber resistencia por parte de residentes debido a preocupaciones de que el aumento de personas sin hogar en un área resulte en más crimen y consumo de drogas, además de causar una caída en el valor de las propiedades.
Sin embargo, Nazarian dijo que cualquier rechazo por parte de la comunidad ha sido mínimo.
“No escuchamos demasiada preocupación por el hecho de que ya había un [refugio para personas sin hogar] existente en ese lugar, y dada la forma en que se administraba, en gran parte no hemos recibido retroalimentación negativa”, dijo. “Así que esperamos que siga siendo de esa manera”.
Al igual que Vansleve, el concejal añadió que se deben construir más camas y unidades de vivienda para que las personas estén bajo techo. El hecho de sacar a las personas sin hogar de la calle es solo el primer paso, continuó, y el siguiente es atender sus necesidades inmediatas, como comida y seguridad. Después, pueden enfocarse en otros problemas, incluyendo salud mental y adicciones.
“En algunos casos, solo se trata de que alguien necesite un alivio temporal para poder volver a ponerse de pie, y en otros, se trata de alguien que busca vivienda permanente con apoyo, porque puede estar en una edad en la que no pueda regresar a trabajar; así que hay muchas circunstancias diferentes, y cada una puede atenderse con la solución adecuada”, dijo Nazarian. “Pero primero que nada, necesitan estar en un entorno seguro. Una vez que eso ocurra, entonces podemos seguir adelante”.

